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Huesca

Robres recuerda su tradición vinícola

Los productores locales aportaron 400 kilos de uvas, que pisaron y almacenaron los vecinos en el marco de una gran fiesta. El vino lo disfrutarán en las fiestas de San Blas.

Durante varias décadas, el vino ha sido el principal recurso económico de las familias de Robres. De hecho, era utilizado como elemento de trueque y de su mano, en tiempos de escasez, muchos conseguían aprovisionarse de patatas, legumbres u otros productos básicos. En la actualidad, el regadío ha provocado el retroceso de las viñas y únicamente, se conservan unas 40 explotaciones familiares. No obstante, sus vecinos quisieron recordar ayer su gran tradición vinícola y, al mismo tiempo, poner en valor la calidad de sus caldos. Para ello, por segundo año consecutivo, organizaron la denominada fiesta de la vendimia.

El acto consistió en la elaboración de un vino conjunto y para ello, los productores locales aportaron alrededor de 400 kilos de uvas de sus cosechas. Del total, algunos fueron vendimiados de forma colectiva durante la víspera. "Todos hemos aportado una barquilla de nuestra propia cosecha", explicó uno de los viticultores implicados, Vicente Brosed, que se mostró "orgulloso" de contribuir a la celebración de esta fiesta popular, ya que "recuerda el trabajo de nuestros antepasados y ensalza la labor de aquellos que mantenemos nuestras raíces", añadió.

180 litros de vino

A primera hora de ayer, tuvo lugar la recepción de las uvas y tras ello, la tradicional pisada, que abrieron las mairalesas, Elena Biarge y Noelia Alcubierre, y el quinto, Óscar Lecina. A ellos, se unieron después numerosos vecinos, especialmente los niños. En total, esperan obtener alrededor de 180 litros de vino, que degustarán en las siguientes fiestas de San Blas.

Antes del pisado de las uvas, hubo almuerzo popular para los vecinos a base de migas y después, comida, en la que el plato estrella era el salmorrejo. Ambos recuerdan a los platos elegidos durante las largas jornadas de vendimia, en las que tampoco faltaba "el bacalao o la sardina con tomate", señalaron dos de las vecinas reunidas, Pilar Gros y Nita Pueyo. Ambas aseguraron guardar "gratos recuerdos" de su labor en las viñas, "que hemos vivido desde crías junto a toda la familia". La fiesta se cerró con la actuación del grupo de folk Bosnerau.

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