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Huesca

La ermita de Iguácel no abrirá al público este verano por el mal estado de la techumbre

Esta joya del románico, declarada BIC, se enseñaba desde hace 22 años y, por primera vez, estará cerrada por la caída de losas.

La ermita románica de Santa María de Iguácel.
La ermita románica de Santa María de Iguácel.
A. S. R

El mal estado de la techumbre de la ermita de Santa María de Iguácel, en La Garcipollera (Castiello de Jaca), ha motivado que la Asociación Sancho Ramírez tome la decisión de no abrirla este verano al público, por el peligro que puede suponer para las personas la caída de losas del tejado. Esta asociación cultural es la encargada de mostrar al público esta joya del románico, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), aunque la propiedad "no está realmente clara". No obstante, al ser BIC debe ser la dirección general de Patrimonio del Gobierno de Aragón "la que tome cartas en el asunto", según explica Juan Carlos Moreno, presidente de Sancho Ramírez.

En la ermita "se puede entrar, pero no nos podemos arriesgar a que a alguien le caiga una losa encima, así que solo se podrá ver por el exterior", añade. En junio colocaron carteles de aviso de caída de losas y han delimitado con cinta las zonas con más peligro. Sancho Ramírez "estaría dispuesta a iniciar una campaña de mecenazgo para recaudar fondos, pero necesitamos ayuda de todos", reconoce Moreno.

El pasado 3 de diciembre, la asociación elaboró un informe del estado de esta ermita, en el que se solicitaba que un técnico de Patrimonio de la DGA se desplazara hasta Iguácel para ver, analizar, evaluar y solucionar los problemas detectados por el mal estado de la techumbre, que además de la caída de losas, puede provocar humedades en la nave central, deteriorar las vigas de la techumbre o afectar a las pinturas entre otras cuestiones. Este informe aportaba fotos y un presupuesto de emergencia de 5.400 euros para reparar provisionalmente las losas del tejado, y se remitió al Obispado de Jaca, a los ayuntamientos de Jaca y Castiello y a la comarca de la Jacetania.

Tras varias reuniones, "el obispado dijo que tenía muchos frentes abiertos y cero euros, Patrimonio comunicó que tenía 3.000 euros para una emergencia y los ayuntamientos se comprometieron con 1.000 euros cada uno", explica el presidente. Sin embargo, un día antes de avisar al contratista, "la aportación de Patrimonio desapareció".

A mediados de febrero se envió fotos a la Comisión Provincial de Patrimonio de las losas caídas y se solicitó al Director General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón la redacción de un proyecto integral de restauración de esta ermita. A fecha de hoy "Patrimonio nos dice que está trabajando en este proyecto de restauración, pero urge adecentar el tejado para la seguridad de sus visitantes" y para impedir que el agua entre al interior. "Está bien que el arquitecto de Patrimonio se haya comprometido a elaborar el proyecto de restauración, pero hace falta inmediatez para solucionar el problema", insiste.

Y es que el próximo lunes hubieran empezado a abrir la ermita para visitas, algo que la asociación Sancho Ramírez hace desde el año 1994. Además, "cada verano era visitada por casi 5.000 personas", pero este no abrirá "sería un ejercicio de irresponsabilidad para los visitantes", indicó.

Los socios de la Asociación Sancho Ramírez, han visto caer la techumbre de la Iglesia de Larrosa, hundirse poco a poco Aruej, "y ahora vemos como la ermita de Santa María de Iguácel va paso a paso hacia el fin". Todo el mundo debe ser consciente "de que se trata de una joya del románico a nivel mundial y una de las más hermosas ermitas románicas del Pirineo", por su historia, su arquitectura y el lugar de emplazamiento.

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