Despliega el menú
Huesca

​El 'milagro' de la nieve artificial en la pista más alta del Pirineo

La estación de esquí de Cerler abre la zona de Gallinero, tras dos semanas de trabajo intenso para acondicionar la cota 2.600.

Inauguración de la pista Gallinero con nieve artificial
Inauguración de la pista Gallinero con nieve artificial
Aramón Cerler

En un inicio del invierno con altas temperaturas y poca nieve, Cerlerha hecho el 'milagro' y ha podido abrir su pista más emblemática, la de Gallinero, situada a más de 2.600 metros de altitud y considerada la joya de la Corona de la estación del valle de Benasque. Esto ha sido posible gracias a los cañones de innivación y al intenso trabajo, durante siete días, de las máquinas pisapistas.

Pese a las inusuales temperaturas de los últimos días, Cerler ha podido seguir fabricando nieve. De hecho, esta tarde ha arrancado otra vez los cañones al bajar los termómetros a -2 grados. Al manto artificial, se ha sumado la acumulación natural en los ventisqueros para contar con un manto estable, lo que no ha sido fácil teniendo en cuenta la complicada orografía del terreno. “Ha sido un trabajo muy técnico”, afirma su director.

Para Gabriel Mur, las particulares características de Gallinero hacen posible que en este inicio de la temporada invernal marcado por la escasez se puedan abrir nuevos kilómetros. “Es un área sombría, con pocas horas de sol. Más que por la superficie, que son dos kilómetros, es por lo que significa esta pista. Es nuestro buque insignia en cuanto a altitud y variedad de la pista. Aún en periodos de temperaturas altas o final de temporada mantiene una calidad de nieve excepcional. A los esquiadores de nivel alto les gusta”, explica. La apertura de Gallinero posibilita un descenso con 700 metros de desnivel hasta el Ampriu.

Un atractivo añadido es la panorámica: desde aquí se ven casi todas las cimas de más de 3.000 metros que rodean la estación.

Los esquiadores que han estrenado este dominio no han dudado ni un momento en hacerse un foto con el logo: una ‘G’ con forma de gallina en la que se destaca su altitud, los 2.630 metros. Entre los usuarios estarán estos días los alumnos del Centro Especializado en Tecnificación de Deportes de Invierno de Aragón que entrenan en la estación ribagorzana y practicaran aquí el slalom.

Etiquetas
Comentarios