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Huesca

La muerte en Hecho de otro montañero eleva a cuatro los fallecidos en una semana trágica en el Pirineo

La Guardia Civil recomienda llevar crampones y piolet para frenar una caída por el hielo, que fue la causa de los siniestros.

Como se ve en uno de los rescates, la nieve no cubre las piedras.
Como se ve en uno de los rescates, la nieve no cubre las piedras.
G. C.

El Pirineo se cobró ayer la vida de otro montañero a causa de una caída en la cara norte de Peña Forca, en el municipio de Hecho. Este accidente eleva a cuatro las víctimas mortales en solo una semana, lo que ha disparado todas las alarmas, ya que además se produjeron en circunstancias casi idénticas: un fatal resbalón por una pendiente de nieve helada con posterior caída, de más de 100 metros en la mayoría de los casos, con severos traumatismos craneoencefálicos tras golpearse con las rocas.

En el de ayer, el montañero también se precipitó por una ladera, según relató un compañero al dar el aviso al 112 sobre las cuatro de la tarde. Este bajó hasta Oza andando, ya que no tenía cobertura de móvil. Allí se encontró con un grupo de cazadores de Embún, que también intentaron comunicar el suceso a los servicios de emergencia acercándose al primer lugar donde hubiera un teléfono operativo.

El 112 pasó la llamada a la Comandancia de Huesca y desde aquí se trasladó al grupo de rescate en montaña, que inmediatamente alertó a la unidad aérea para ir a recuperar el cuerpo. Sin embargo, la niebla impidió despegar al helicóptero. Al final, se hicieron gestiones con Francia para que un aparato de ese país se desplazara a la zona y recuperara el cuerpo. Fueron los bomberos de Pau los que lo evacuaron hasta el túnel del Somport. Al cierre de esta edición, no se conocía la identidad del fallecido.

Sin casco de protección

Las víctimas de los tres accidentes anteriores no llevaban casco, lo que les hubiera podido salvar la vida. Así lo cree al menos Roberto Jiménez, jefe del Grupo de Rescate de Intervención en Montaña de Benasque, que el sábado participó en el rescate del cuerpo sin vida de un montañero vasco de 58 años que llevaba desaparecido desde el jueves y que fue hallado en una pendiente de 45 grados de inclinación en la barranco Turonet del pico Alba, a unos 2.000 metros de altitud.

Aunque no hubo testigos del siniestro porque iba solo, se sospecha que pudo despeñarse por una ladera helada. "Si hubiera llevado casco, quizá no hubiese fallecido porque no habría sufrido el traumatismo tan grave que llevaba en la cabeza y que posiblemente le provocó la muerte", destaca.

Los socorristas que intervinieron en la búsqueda encontraron unos bastones cerca del cadáver del hombre, que tenía experiencia y estaba federado. "Llevaba crampones, pero no casco ni piolet por lo que al caerse, tampoco pudo detenerse con el piolet", explicó Roberto Jiménez.

Hielo y rocas

El jefe del Greim de Benasque advierte de que actualmente a 2.000 metros de altura ya hay nieve "y estos días las condiciones meteorológicas han hecho que se haya endurecido mucho por lo que es casi todo hielo y esa es la causa principal de los accidentes que han ocurrido la última semana ya que en todos ha ocurrido lo mismo, deslizamientos por pendientes heladas y como no hay nieve suficiente para cubrir las piedras, se golpean con ellas".

Durante la temporada invernal, el principal peligro para los montañeros y los esquiadores de travesía suelen ser los aludes, pero en esta época viene precisamente por la falta de nieve "porque si hay mucha, igual te deslizas pero no te pasa nada. Sin embargo, cuando hay poca, como ahora, si te caes, te golpeas con piedras y producen los traumatismos", destaca Roberto Jiménez.

Las condiciones meteorológicas de los últimos días están favoreciendo también la proliferación de pendientes heladas "porque por el día, el sol llega incluso a fundir un poco la nieve y por la noche en cambio bajan las temperaturas y se hiela, lo que provoca que por las mañanas, y más en zonas norte como en el último accidente, haya hielo puro".

Ante estas circunstancias, este especialista recomienda a quienes quieran hacer rutas de alta montaña que, aparte de ropa de abrigo y comida y bebida, vayan equipados con crampones, piolet y casco "porque si te caes, no te puedes detener con un simple bastón". En caso de atravesar zonas de nieve, recuerda la necesidad de llevar arva, pala y sonda "para hacer un autorescate si se produce alguna avalancha".

Mejor en grupos de tres

Roberto Jiménez también aconseja ir acompañado y preferiblemente en grupos de tres personas como mínimo "porque si ocurre un accidente, uno de ellos puede avisar y otro se puede quedar con el herido". Además, destaca la importancia de llevar los teléfonos móviles con batería y un mapa de la zona.

Por último, hace hincapié en la importancia de realizar actividades acordes a la capacidad física de cada persona "y evitar las grandes gestas", y de planificar bien la excursión porque en esta época hay menos horas de luz "y a las cinco ya casi anochece".

El jefe del Greim de Benasque reconoce, no obstante, que los practicantes de alta montaña en invierno suelen ir más preparados que los que se atreven a hacer un tresmil en verano. "Por lo general, la gente va bastante bien equipada porque no hay tantos domingueros como en verano".

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