Despliega el menú
Huesca

Sobrevive una noche perdido en el monte

Un vecino de Binéfar de 67 años, que había ido a buscar setas a Escanilla, en Sobrarbe, se extravió durante más de 18 horas tras caerse y desorientarse.

José María Arias atizaba el fuego, de regreso a su casa en Binéfar ayer por la tarde.
José María Arias atizaba el fuego, de regreso a su casa en Binéfar ayer por la tarde.
Concha Silván

José María Arias, vecino de Binéfar de 67 años, después de sacudirse el relente de la noche pasada en el monte de Escanilla, donde se extravió, comenzó a caminar ayer por la mañana para intentar orientarse y, casi sin advertirlo, sobre las 10.30 se topó con una pareja del operativo de la Guardia Civil que lo buscaba. Con gran aplomo, se dirigió a ellos y les preguntó si buscaban a un hombre y si su nombre era José María Arias. Entonces, se presentó.

Así terminó la peripecia de este jubilado de Binéfar aficionado a las setas que pasó más de 18 horas, desde el martes, perdido en el monte, donde tuvo que aguantar la noche en una ‘cama’ improvisada que el mismo se preparó con ramas y hojas. Lo peor, señaló, fue el frío, al no poder resguardarse, y que no tenía comida. "He pasado la noche en vela, bajo las estrellas", comentó ayer por la tarde con gran tranquilidad ya al calor del hogar de su casa.

Todo comenzó el martes, cuando la esposa de José María, que además es diabético, se empezó a preocupar porque a las tres de la tarde su marido no llegaba a casa, como es su costumbre cuando hace excursiones por el monte. Al no contestar al teléfono, Pilar, su mujer, cogió el coche sobre las cuatro de la tarde y se fue en su busca hasta Abizanda, incluso se adentró en alguna de las pistas forestales que sabe que frecuenta su marido. Al no encontrar ni su rastro ni el coche, decidió avisar a su hijo, que puso denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Binéfar.

Inmediatamente, acudieron a la zona efectivos de la Benemérita de Barbastro y de Naval y comenzaron la búsqueda sobre las 19.00, aunque la espesa niebla que había en la zona y el hecho de que la oscuridad se había echado encima impidieron continuar con el operativo, en el que además de la familia de Arias, su mujer y sus tres hijos, participó también un vecino de Abizanda, que por su condición de cazador conoce bien el terreno.

José María contó que, aunque conoce la zona, el martes decidió adentrarse en una parte del monte que desconocía y cuando ya había iniciado el regreso, al querer coger unas setas, se cayó. "Me di un revolcón y me desorienté", explicó. Al querer reiniciar la marcha lo hizo en sentido contrario al correcto y, al tiempo, se dio cuenta de que estaba perdido. Aseguraba que no se asustó y que el martes no oyó ni las sirenas ni vio las luces de la Guardia Civil, solo que al hacerse de noche sabía que no podía continuar moviéndose por el peligro de caídas y decidió prepararse para pernoctar. La esposa y los tres hijos de Arias no tienen más que palabras de agradecimiento para el amplio operativo que organizó la Guardia Civil y para todos los que colaboraron.

Etiquetas
Comentarios