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Huesca

Una zaragozana da a luz en su furgoneta en medio de la N-330

Ramón Fernández, maestro, recibió consejos telefónicos del 112 para ayudar en el parto a su pareja, María Rebollo.

Maria Rebollo y Ramón Fernandez dieron a luz en la nacional 330 a la altura de Lanave
Maria Rebollo y Ramón Fernandez dieron a luz en la nacional 330 a la altura de Lanave
Javier Broto

El popular dicho de ‘nacer con un pan debajo del brazo’ se cumplió este jueves literalmente con Diego Fernández Rebollo, un niño que nació en plena carretera N-330, a la altura del pueblo de Lanave, conocido sobre todo por su panadería tradicional. Y es que su madre, María, una zaragozana de 37 años, se puso de parto cuando se dirigían a Zaragoza en su furgoneta y su marido, Ramón, de 41, tuvo que hacer las veces de matrón para ayudarla a dar a luz a su hijo mientras el 112 le daba instrucciones por teléfono.

Como regalo, el panadero de Lanave les obsequió con una hogaza.

Tanto la madre como el bebé, que pesó 2,350 kilos, se recuperaban este jueves felizmente en el hospital San Jorge de Huesca. El padre del niño, Ramón Fernández, un maestro zaragozano, explicó que estaban pasando las vacaciones en un casa familiar en Javierrelatre "porque el niño tenía que nacer a final de septiembre". Sin embargo, sobre las 7.00 de la mañana, su pareja notó unas molestias y como tenían programada una consulta en su ginecólogo de Zaragoza, decidieron hacer las maletas y regresar pero sin prisa.

A las 8.00 emprendieron viaje con su otra hija de 7 años y su perro. Y cuando llevaban unos minutos en la carretera, "María me ha dicho que estaba rompiendo aguas y que fuera al hospital de Huesca". Pero cuando circulaban por la N-330, a solo 12 kilómetros de Javierrelatre, "ya me ha dicho que parara porque lo estaba sacando ya y la iba a tener que atender yo". Él detuvo la furgoneta en una explanada donde los viajeros suelen parar para comprar pan en la panadería de Lanave cuando regresan del Pirineo oscense y llamó al 112 para pedir una ambulancia. "Al principio me han comentado que estuviera tranquilo porque seguramente serían contracciones, pero yo les he dicho que no porque el bebé ya tenía la cabeza casi fuera", resaltó."En cinco minutos ha salido"

Por suerte en ese momento aparcó en el mismo lugar una pareja de Senegüé, que les ayudaron enseguida. "El hombre se ha llevado a nuestra hija y la mujer se ha quedado conmigo echándome una mano". Como llevaban todo el equipaje en el coche, cogió unas toallas "y en cinco minutos el crío ya ha salido entero y lo he puesto encima del vientre de la madre para que entrara en calor". Desde el 112 le indicaron que tenía que hacer un nudo como pudiera en el cordón umbilical "y le he hecho un torniquete con los cordones de mis zapatillas".

Pocos minutos después llegaron ya una matrona de Sabiñánigo y dos ambulancias para atender a la madre y al niño y trasladarlos al San Jorge. "Cuando me he montado en la furgoneta para bajar a Huesca me temblaba todo porque ha sido muy emocionante", reconoció Ramón, quien agradeció los consejos telefónicos del personal sanitario del 112.

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