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Huesca
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Confirmada la absolución del vecino de Almudévar acusado de zarandear a su alcalde

La Audiencia considera que los hechos "no pueden probarse" y rechaza los recursos de la Fiscalía.

La Audiencia de Huesca ha confirmado la sentencia absolutoria dictada a favor de un vecino de la localidad altoaragonesa de Almudévar que fue acusado de zarandear y de agredir en público a su alcalde.

Este vecino fue sometido a juicio en el Juzgado de lo Penal de Huesca acusado de un presunto delito de atentado a la autoridad, por el que se enfrentó a una petición fiscal de 2 años y 6 meses de prisión, la misma que sostuvo la acusación particular.

El tribunal lo absolvió el pasado mes de septiembre tras valorar que los distintos testigos aportados por las acusaciones y la defensa daban versiones contradictorias y "totalmente opuestas" sobre los hechos.

Apenas un mes después de hacerse pública esta sentencia, la Audiencia de Huesca ha confirmado la absolución del acusado tras dar validez a la valoración de la prueba testifical hecha por la titular del Juzgado de lo Penal.

En su resolución, la Audiencia oscense advierte de que sin la celebración de una nueva vista con nuevas pruebas de cargo "no es posible dar lugar a un pronunciamiento condenatorio como el ahora solicitado", por lo que rechaza los recursos planteados por la fiscalía y la acusación particular.

Recuerda, además, que la juez de lo Penal fundó su decisión en las manifestaciones de los distintos testigos, cuya revisión, sin nuevas pruebas sometidas a contradicción en una nueva vista, considera la Audiencia que supondría la violación de principios constitucionales.

En la denuncia que dio origen al caso, el alcalde de Almudévar, Antonio Labarta, manifestaba que en la tarde del 30 de mayo de este año, cuando abandonaba el consistorio, fue abordado por el acusado "en un estado de gran nerviosismo".

Según el edil, el denunciado le recriminó "de malas maneras y en tono amenazante" la actuación del ayuntamiento en un expediente administrativo denegatorio de una licencia municipal para la construcción de una granja.

Manifestó en su denuncia que su vecino le agarró del brazo para que no se fuera, le cogió de la cazadora a la altura del pecho y le zarandeó.

La sentencia absolutoria del Juzgado de lo Penal de Huesca argumentó, sin embargo, que estos hechos no habían podido probarse durante el juicio, ni tampoco los insultos y amenazas denunciados por el edil.

Tras hacerse público el primer fallo, Labarta expresó su "sorpresa e indignación" ante lo que consideró una sentencia "injusta" por amparar una "desprotección ante tantos alcaldes de la provincia que mantienen relación directa con sus vecinos" y que "en este caso se excedió de lo normal".

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