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EDUCACIÓN

Las academias acusan la competencia de los docentes no profesionales

Los centros privados se quejan de la falta de control de la economía sumergida.

Roberto Puertas
Las academias mantienen sus alumnos pero acusan la competencia de los docentes no profesionales
J.S.

Las academias de enseñanza privada de Huesca mantienen el número de alumnos al comienzo de curso a pesar de la crisis pero acusan, por el mismo motivo, un mayor intrusismo de profesionales no homologados. "En nuestro caso, tenemos bastantes alumnos, pero ahora, en tiempo de crisis, es mucha más la gente que trabaja en economía sumergida en este sector. Nosotros lo tenemos todo asegurado, locales, alumnos… No es fácil competir con quien no cumple nada", comenta Miguel Lucas, vicepresidente de la Asociación de Academias Privadas de Huesca, perteneciente a la Confederación Oscense de Empresarios (CEOS) y a su vez, responsable de uno de los centros de la capital oscense. "Más que nosotros, quienes lo están pasando mal son las familias que por culpa de la crisis lo están pasando mal y ya no pueden escatimar en gastos", ha añadido Lucas.

La presencia de economía sumergida en el sector es desde hace años, el caballo de batalla de este sector. Casos sonados, como el cierre de la cadena Opening en 2003, no sirvieron de mucho, en opinión de Lucas. "El decreto que redactó entonces la Dirección General de Consumo solo sirvió para que la administración se lavara la cara, pero nada más. Lo que se originó entonces fue, precisamente, que los profesionales fuimos sometidos a más inspecciones y controles que anteriormente", señala el vicepresidente de la Asociación. El control de la calidad de las enseñaza en academias privadas debe comenzar, según Lucas, en el momento en el que se sale a la luz la publicidad del centro, la cual, como ha asegurado, no siempre resulta "real, veraz".

Los representantes del sector encargaron en 2001 un estudio a la Universidad de Zaragoza con el fin de medir la incidencia en el sector de los profesionales no regulados y que entonces se situó en un 20%. "En mi opinión, se trata de un dato que no ha debido cambiar mucho. A día de hoy no hay más que ver la cantidad de anuncios que pueden verse en paredes y farolas para dar clases particulares, pero nadie ha hecho nada hasta el momento", ha afirmado Lucas.

"No creo que los padres dejen de llevar a sus hijos a inglés"

Una percepción muy similar del sector es la que tienen desde su academia de Inglés Juan Romero y Diego Laborda. "Más o menos tenemos los mismos alumnos que el año pasado, lo que sí que hemos notado es la presencia de más alumnos que quieren aprender inglés. Puede ser por la crisis o quizá porque piensan que puede ser importante para encontrar un trabajo. Tampoco creo que si los padres van a suprimir gastos, dejen de llevar a sus hijos a Inglés", ha explicado Laborda. Son conscientes, por otra parte, de que es mucha la competencia que se ejerce de espaldas a las administraciones. "Nos parece injusto porque nosotros pagamos la cuota de autónomos y en ocasiones, se nos van alumnos a ese tipo de profesores", ha añadido Laborda.

Por otra parte, Roberto Puertas, cuyo centro de estudios acaba de estrenar local con la enseñanza de materias tanto para ESO y Bachillerato como adultos, asegura cómo es ahora, a comienzo de curso, cuando más cuentas se hacen en las familias antes de matricular a sus hijos. "Se plantean si comenzar ahora o más tarde, una vez hayan recibido las primera notas», ha comentado este docente. El inglés, asegura, es una de las asignaturas más demandadas en su centro, así como las asignaturas de ciencias: Matemáticas, Física o Química. La crisis les ha obligado, por otra parte, a mantener los mismos precios tres años seguidos. Ha comentado además, que «economía sumergida ha habido siempre, y ahora con la crisis, aún más. Pero ha de valorarse también que lo que nosotros ofrecemos son locales adecuados, profesores siempre formados, esto es, una garantía de calidad", añade Puertas.-

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