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CULTURA

Unidos en defensa de pequeñas aldeas

La Asociación Guayente clausuró sus actividades veraniegas con una ruta por el entorno de Neril, donde se firmó una declaración por la supervivencia de los núcleos de la Alta Ribagorza

Público que participó en la ruta naturalista, dentro de las actividades de Guayente Itinera.
Unidos en defensa de pequeñas aldeas
ÁNGEL GAYúBAR

Dentro de su programa veraniego de actividades culturales, la ribagorzana Asociación Guayente organizó este su cita 'Guayente Itinera', que tuvo como escenario la localidad de Neril, en el municipio de Laspaúles. Bajo el título genérico de 'La piedra de los tres obispos' y con la presencia totémica de esta piedra situada en lo alto del Coll de la Espina que antaño marcaba los límites de los obispados de Huesca -después Barbastro-, Lérida y la Seo de Urgel, la cita planteó distintas propuestas que contaron con la presencia de numerosos vecinos de la zona.

El programa se inició en la tarde del viernes con una visita guiada explicativa por el pueblo en la que se comentaron aspectos como la vida cotidiana, las costumbres locales o sus leyendas. El párroco, investigador y divulgador Domingo Subías ofreció luego una charla sobre 'La piedra de los tres obispos y su significado histórico' en la que abordó asuntos como el de los límites diocesanos y la reordenación de 1955 que integró en el obispado ilerdense varias parroquias de la zona que pertenecieron con anterioridad a la sede urgelense.

Declaración formal

Esta piedra de los tres obispos fue ese mismo viernes el soporte físico de la firma de una declaración de intenciones para la pervivencia de las pequeñas localidades que parecen abocadas a la desaparición. El denominado 'Decálogo en defensa de los pueblos pequeños' fue suscrito por representantes de los municipios de Laspaúles, Bonansa y Montanuy, de las parroquias de Laspaúles, Pont de Suert y Barruera-Bohí Tahull -históricamente vinculadas, respectivamente, con los obispados de Barbastro, Lérida y Urgel- y de las Asociaciones Guayente, de Vecinos de Neril y de Vecinos de San Feliu de Veri y sus aldeas.

La necesidad de ofrecer una perspectiva real de futuro a los muchos núcleos que se encuentran en estado casi terminal está detrás de este decálogo que, entre otros asuntos, plantea la necesidad de recuperar fiestas y tradiciones de los pueblos en cuestión como un símbolo de su voluntad de pervivencia, que reclama la necesidad de ofrecer a sus vecinos -muchos de ellos de edad avanzada y con dificultad de desplazamiento- un transporte colectivo eficiente y de conservar el patrimonio humano y natural o que exige un adecuado desarrollo técnico y económico que permita a estos núcleos mirar el futuro con optimismo. El documento se distribuirá por la zona por si quieren adherirse instituciones, asociaciones y ciudadanos a título personal.

La asociación Guayente Itinera concluyó a finales de agosto con la realización de una ruta guiada naturalista por el entorno de Neril que dirigió Javier Piqué. La asociación se propone potenciar las particularidades patrimoniales de cada población de la zona de la Alta Ribagorza y ofertar actividades culturales de calidad en lugares pequeños con carencias de recursos económicos y técnicos para llevarlas a cabo.

«Es muy gratificante hacer cosas en pueblos pequeños porque la gente se implica muchísimo -señala Lola Aventín, responsable de la cita cultural- ya que la actividad funciona en un doble sentido: desde fuera se ofertan actividades culturales personalizadas y desde dentro se muestra con mucho orgullo al visitante lo mejor que se tiene en el pueblo».

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