Huesca
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san lorenzo 2011

La fiesta desde la carroza

Las 28 mairalesas de este San Lorenzo 2011 en el escenario de la plaza de López Allué durante su presentación oficial. Las acompañan la alcaldesa, Ana Alós, y la concejal de Fiestas, Gemma Allué.

La fiesta desde  la carroza
La fiesta desde la carroza
JAVIER BLASCO

Hace 40 o 50 años eran presidentas, hoy son mairalesas. La denominación que se da a esta tradicional figura de las fiestas de San Lorenzo no es la única variación que ha habido a lo largo del tiempo, también ha cambiado el número. Antaño, las presidentas eran seis, que se correspondían con los barrios de Huesca, y ahora suman 28 en total, contando las cinco peñas recreativas oscenses y los nueve barrios de la ciudad, que presentan una mairalesa infantil y una mayor. Las pequeñas tienen entre 8 y 12 años, y la edad de las mayores varía desde los 16 hasta los 22 años.

El pasado 29 de julio las mairalesas del año 2011 estaban especialmente nerviosas porque era su presentación oficial, un momento que marca como ninguno el inicio de las fiestas. Después del tradicional posado para los fotógrafos en el claustro de San Pedro el Viejo, las 28 nuevas reinas de la fiesta se trasladaron a la plaza de López Allué, donde una multitud de oscenses esperaba para verlas desfilar hacia el escenario. Las mairalesas de 2010 les cedieron su puesto, no sin algo de tristeza, y ellas se mostraron felices y radiantes primero sobre la larga alfombra roja y luego sobre el escenario. Fue la alcaldesa de Huesca, Ana Alós, la encargada de colocarles la banda verde y, a continuación, la concejala de Fiestas, Gemma Allué, les entregó un ramo de flores blancas a cada una. El Ayuntamiento fomenta y apoya esta tradición oscense.

El objetivo: vivir un San Lorenzo para recordar toda la vida. Para algunas jóvenes ser mairalesa constituye una tradición familiar que han querido continuar. Muchas de las representantes de este año tienen madres, hermanas o tías que ya vivieron esta experiencia años atrás, y ellas no se querían quedar con las ganas. A otras les ha llamado la atención desde muy pequeñas la figura de la mairalesa y querían vivir su sueño ellas también.

Todas las chicas coinciden en que ser mairalesa es una manera muy especial de representar a su barrio o peña; quieren vivir unas fiestas distintas, «más desde dentro». Tenían muchas ganas de que llegara el primer día, el 9, para ver el chupinazo desde el balcón y desfilar en la cabalgata.

A las infantiles les hacía mucha ilusión montarse en la carroza y tirar caramelos, sin olvidar las vaquillas y las ferias. Además, están haciendo muchas amigas nuevas. Las mayores tienen ganas de ir a los toros porque «se viven de una forma diferente». También les apetece ver de día las fiestas, puesto que otros años, como es propio de la edad, salían más por la noche. Este año no les importa perderse algún baile de madrugada en las peñas porque tienen claro que esta experiencia «merece la pena». Algunas de las mairalesas mayores ya fueron reinas en la categoría infantil y lo pasaron tan bien que tenían ganas de repetir estas fiestas. Casualmente, hay una mayoría que se ha decantado por los estudios artísticos.

«Un esfuerzo que vale la pena»

Siempre se ha dicho en Huesca que ser mairalesa es muy costoso, y que solo se lo podían permitir unas pocas. Sin embargo, el carácter elitista de esta figura ha ido desapareciendo y, hoy en día, cumplir ese sueño está cada vez al alcance de más jóvenes. Ello no significa que no suponga un esfuerzo económico considerable pero, como dicen las chicas, depende en gran parte de lo que se quiera gastar cada uno. «Hay que saber compaginar y buscar en el armario», puntualiza Manuela Oria, mairalesa mayor de la peña Los que Faltaban. Hay peñas que contribuyen en los gastos que tienen sus representantes, como es el caso de La Parrilla o la 10 d'Agosto.

Algunas de las reinas infantiles han utilizado el vestido de comunión para su puesta de largo, y las que tienen hermanas mayores que fueron también mairalesas intentan aprovechar los trajes. Muchas familias afirman que el gasto «no es excesivo», pese a lo que se suele comentar. Las que han tenido que hacer un esfuerzo económico consideran que les compensa porque «vale la pena y es una vez en la vida». Este San Lorenzo 2011 quedará guardado en la memoria de estas 28 reinas de la fiesta.

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