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PROYECTO POLÉMICO

Los opositores a Biscarrués consideran inviable el pantano

Representantes de Santa Eulalia, Murillo y Biscarrués mantuvieron ayer un encuentro con responsables de Medio Ambiente.

Los opositores a Biscarrués consideran inviable el pantano tras conocer a fondo la declaración de impacto ambiental (DIA) del embalse que establece fuertes limitaciones a la construcción del pantano, cuya tramitación llevaba dos años paralizada. El alcalde de Santa Eulalia de Gállego, José Antonio Casaucau, la de Murillo, Marta de Santos, la concejal de Biscarrués, Lola Giménez, y el asesor José Antonio Cuchi así se lo hicieron saber ayer a responsables del Ministerio de Medio Ambiente con los que mantuvieron un encuentro en Madrid.

«Salimos con un sabor agridulce», aseguró Marta de Santos tras finalizar la reunión de más de hora y media con los responsables de Medio Ambiente, de quienes aseguró que fueron «más receptivos que nunca». A pesar de que los opositores consideran que Medio Ambiente ha hecho suyos muchos de sus «argumentos» y entienden que los condicionantes de la DIA hacen inviable la construcción del pantano al que llevan años oponiéndose, pero insisten en que hubiera sido mejor «descartarlo». Y ese fue el argumento que expusieron en la Secretaría de Estado de Cambio Climático, a la que acudieron con un gran mapa aéreo de la zona para hacer todavía más hincapié en las fuertes afecciones que el embalse conllevaría «tanto medioambientalmente» a especies protegidas como «económicamente» a las empresas de aventura asentadas en el territorio.

De Santos, además, hizo hincapié en que con los condicionantes impuestos por Medio Ambiente llegar a levantar la presa sería «un despilfarro» económico y social. «No podría realizarse si se aprueba la normativa y si aún así se hiciera no tendría beneficios», subrayó. Añadió la primera edil que el hecho de repercutir «en los regantes y posibles beneficiarios los costes incluyendo las pérdidas que supondría a las empresas de deportes» es un gran varapalo, además de no tener en cuenta la hidroeléctrica que se planteaba.

Aunque esta declaración de impacto ambiental (DIA) del embalse de Biscarrués debía poner fin a más de cuatro años de retrasos en la tramitación de esta obra hidráulica, las dudas sobre la construcción siguen abiertas. A finales de 2006, la ex ministra Cristina Narbona anunció que Medio Ambiente construiría un pantano de 35 hm3 que sustituyera al proyecto inicial de 192 para evitar inundar Erés y mantener así los usos deportivos del Gállego. Desde entonces, todo han sido demoras que el Ministerio ha justificado alegando la necesidad de garantizar la seguridad jurídica del proceso, para evitar, como en otros casos, que la presa acabara judicializada.

La CHE calculó en un principio que el proyecto estaría redacta- do a mediados de 2006, pero el cambio de capacidad le obligó a elaborarlo partiendo de cero y el documento no salió a exposición pública hasta mayo de 2009. Se recibieron 7.865 alegaciones al proyecto, y desde entonces los regantes han estado otros dos años esperando la DIA. Finalmente, el Ministerio ha formulado una declaración de impacto favorable, pero con restricciones destinadas a «mitigar y corregir», unas condiciones que los opositores aseguran hacen «inviable» el proyecto. A los regantes tampoco les gustan, aunque por motivos bien diferentes ya que ellos las consideran «excesivas».

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