Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Web del suscriptor

DESCENSO DEL CINCA

Tres horas surcando las aguas del Cinca para revivir el antiguo oficio de los navateros

Cientos de personas siguieron el recorrido entre Laspuña y Aínsa El descenso lo realizaron con tres embarcaciones nuevas de dos tramos y con la dificultad añadida del bajo caudal del río.

ANA IPAS.Laspuña Actualizada 22/05/2011 a las 00:26
0 Comentarios
La tercera navata llega a Aínsa después de casi tres horas de viaje.RAFAEL GOBANTES

Con algo menos de público que en ediciones anteriores y el caudal del río más bajo, pero con el mismo entusiasmo de siempre, los navateros de Sobrarbe volvieron ayer a surcar 11 kilómetros del Cinca para revivir una antigua tradición, la de sus antepasados, que para vender la madera de sus montes navegaban sobre ella hasta Tortosa. Fue la XXVII edición del descenso que organizan en esta comarca, entre Laspuña y Aínsa, y que este año por coincidir con las elecciones se adelantó al sábado.


Tal vez fue el cambio de fecha el motivo por el que hubo algo menos de gente: sobre el puente del río Cinca en Aínsa no fue difícil hacerse un hueco para ver llegar a las tres embarcaciones que se habían construido este año, todas ellas de dos tramos. A pesar de que se preparó material para hacerlas más largas, finalmente se optó por esta opción más sencilla ya que las altas temperaturas de abril adelantaron el mayenco (la crecida del río por el deshielo).

Fue precisamente el bajo caudal uno de los principales escollos que tuvieron que salvar los navateros. «Así experimentaremos cuál era el trabajo real de nuestros antepasados, el esfuerzo que tenían que hacer para bajar por el río», relataba antes de la salida Joaquín Betato.

Y así fue. Entre las incidencias que sufrieron los intrépidos navegantes de Sobrarbe estuvo la de embarrancar por la poca agua que bajaba por el río, a pesar de que la central de Laspuña soltó caudales para favorecer la fiesta. Hubo una embarcación que se atascó nada más salir, otra rompió un remo y tuvo que esperar hasta que los compañeros de la 'Asociación de Nabateros de Sobrarbe' que habían quedado en tierra les llevaron otro, algún tripulante cayó al agua y hubo quien incluso hizo 'piruetas' sobre el Cinca. «Hemos dado cuatro vueltas enteras (virajes)», explicó Juan Antonio Solinis nada más atracar su navata. Pero la experiencia de los veteranos y el entusiasmo de los jóvenes hicieron que los percances quedaran en anécdotas.

Este veterano navatero, Solinis, el que más años de experiencia acumulaba, sabía bien que estas pequeñas incidencias podían dificultar el descenso y que tal vez fuera necesario reponer fuerzas a mitad trayecto, a pesar del suculento almuerzo que a primera hora habían ofrecido para más de 300 personas en la salida.

Por eso, bajó de la embarcación con el jamón, o más bien con el hueso en mano. Del pernil habían dado buena cuenta durante el trayecto los 18 navateros. «Nos hemos ido esperando y ayudando cuando surgían problemas», añadió con humor.

Entre las novedades de este año, el presidente de la Asociación, Ramón Nerín, destacó una: «Los remeros punteros (los que van delante) no son los veteranos sino jóvenes a los que los más antiguos van aleccionado para aprender a leer el río y salvar las dificultades». Y es que el objetivo no es otro que fomentar esta tradición. Con esa misma meta han promovido la entrada de savia nueva a través de las 'Chubentudes Nabateras'. «No queremos que se pierda», insistió Nerín. Dos de esos jóvenes, ambos de 19 años, se estrenaron ayer. Su cara de felicidad al atracar lo decía todo: repetirán.





Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Grupo Henneo