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Solos en el balcón de su casa

Dos niños de 2 años que estaban solos en casa y se asomaron al balcón del cuarto piso movilizaron ayer a vecinos, policías y bomberos. Todo quedó en un susto. El padre había salido para ir al hospital a recoger a la madre.

La Policía trasladó al padre para interrogarle.
Solos en el balcón de su casa
J. B.

La travesura de unos niños de 2 años movilizó ayer a policías y bomberos de Huesca y causó una gran expectación en la calle, con decenas de personas concentradas y más de un grito de angustia. Los pequeños se habían quedado solos en casa y treparon hasta una ventana desde donde empezaron a lanzar objetos. Aunque una reja los protegía, la gente temía que pudieran precipitarse al vacío.

Fue precisamente la caída de un pañal, zapatos y hasta de un biberón lo que alertó a los viandantes sobre la presencia de los niños en el balcón de una cuarta planta. Los dos hermanos gemelos, chico y chica, que entraban y salían parecían divertirse con el juego.

Los hechos ocurrieron minutos antes de las doce del mediodía en la calle de Padre Huesca, una vía comercial, peatonal y céntrica, muy frecuentada a esas horas por los clientes de las tiendas y los bares. Los viandantes observaron que caían objetos desde el último piso del número 11 y vieron a dos niños de corta edad en el balcón. Nadie salía a por ellos, lo que hizo pensar que estaban solos.

«Niño, cuidado»

A los pocos minutos aparecieron agentes de la Policía Local y la Policía Nacional, que intentaron sin éxito abrir la puerta del piso. Mientras, los niños parecían contemplar divertidos la escena y observaban con asombro a los curiosos arremolinados en la calle. Entraban, salían, cerraban la ventana, bajaban la persiana y hasta se perseguían en el poco espacio que tenían entre la ventana y la barandilla. Abajo la escena se vivía de forma diferente, con angustia. «Niño, cuidado», gritaba una mujer al ver a uno de ellos asomando una pierna por debajo de la reja, como si el pequeño pudiera comprender realmente lo que estaba ocurriendo. Otros discutían sobre si podrían escalar o colarse por algún hueco.

Al final tuvieron que intervenir los bomberos y un cerrajero para forzar la puerta del piso. Desde la calle se vivió el instante en el que entraban a la casa ya que los pequeños, que se habían retirado dentro, volvieron a salir a la ventana asustados por los golpes.

Hasta el lugar se desplazaron también técnicos de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Huesca y del equipo de Menores de la administración autonómica, que se hicieron cargo de los pequeños hasta que llegó su padre.

Un momento al hospital

El hombre, de origen marroquí, entró en el edificio corriendo y visiblemente nervioso. Eran las 12.30. Lo habían podido localizar en el Hospital San Jorge. Justificó ante la Policía que había dejado solos a los niños un momento para ir al centro médico a recoger a su mujer porque le daban el alta. Dos agentes lo trasladó a comisaría para declarar.

La pareja tiene otros dos hijos mayores que debían estar en la escuela. Según comentó una vecina, hacen una vida normal y «se les ve muy atentos con los niños». Añadió que observó cómo el padre había salido de la casa media hora antes de que sucediera todo.

Fuentes policiales indicaron que no hay cargos contra él, ni se han tomado medidas cautelares respecto a los niños, aunque, eso sí, los hechos se han puesto en conocimiento del Ministerio Fiscal. Las mismas fuentes añadieron que la familia pasa por un mal momento económico y el padre no tenía a nadie con quien dejar a los pequeños mientras iba al hospital. Servicios Sociales comprobó que la casa estaba ordenada y los niños, bien cuidados. «Se les intentará ayudar», concluyeron.

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