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Huesca
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DIVISIÓN DE HONOR JUVENIL

El Barça solo puede a balón parado

El Huesca realizó un partido muy digno ante el líder invicto de su grupo y dispuso de buenas oportunidades para marcar.

El partido fue muy disputado en varias fases.
El Barça solo puede a balón parado
JAVIER BLASCO

El resultado indica que el Huesca pudo dar ayer un susto al todopoderoso Barcelona, líder invicto, en El Alcoraz. Los catalanes vencieron por la mínima y gracias a una acción a balón parado que marcó una diferencia escasa. Los dos conjuntos dispusieron de buenas oportunidades; más los catalanes, es cierto, pero habrá que convenir que no fue uno de los mejores partidos de los de La Masía y sí una buena muestra del empuje local. Jugando así, los oscenses tienen que conseguir la permanencia en la División de Honor juvenil. Sí o sí.

En un estadio que presentó una buena entrada, los de Quique García se supieron adaptar a unas dimensiones mayores que las de San Jorge y, además, con césped natural. Lo que podía ser una ventaja para los visitantes no resultó tal. Mantuvieron la posesión de la pelota en casi todo momento, eso es cierto, pero en pocas ocasiones se sintieron cómodos y en muy pocas llegaron con claridad a la portería de un Díez que estuvo inmenso. Salvó al Huesca en varias acciones, sobre todo en la primera mitad. Amargó a los delanteros del Barça, que no pudieron con el zaragozano en el uno contra uno.

El primer cuarto de hora sonó a baño, pero las dudas se disiparon en los 30 siguientes. No hubo cerrojazo, como anunció García, y sí una fuerte presión que acabó metiendo el fútbol blaugrana en una colmena. Espinosa, que soporta bien el peso de llevar el dorsal 10 en este club, ejercía como suministrador de balones de gol a los dos cameruneses (Dongou, el ariete, era un tractor) y a Gerard, extremo puro de la escuela Pedrito que, por suerte, se perdió en más de un manierismo. El Huesca tuvo dos oportunidades antes del descanso; la más clara, un disparo lejano de falta de Garcés que se estrelló en el larguero.

Ese 0-0 parcial elevaba la moral de los oscenses, que quisieron morder más en la reanudación. Zamora robó un balón que terminó en un tiro flojo. Golpeó el Barça: una discutible falta hizo relucir la calidad de Espinosa, que la mandó de rosca a la escuadra. Vaya goles se han visto este fin de semana en El Alcoraz, y qué pena que no hayan sido oscenses. Ya se ha dicho que no se trataba de la versión más fina del Barcelona, como después reconoció su entrenador Óscar García. Se podía empatar. Y los altoaragoneses disfrutaron de esa posibilidad. Kevin lanzó un fuerte chut que detuvo Carlos y dos cabezazos y un posible penalti sobre Zamora hicieron temblar los cimientos de La Masía. El Barça no encontró un par de goles claros. Los blaugrana llegaron a perder tiempo con los cambios y a pedir la hora. Señal de que el Huesca hizo un buen partido que le mantiene en la pelea por evitar el descenso a la espera de batallas más importantes.

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