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Huesca
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JUSTICIA

El TSJA reitera la anulación de la licencia de apertura de la sala Manhattan

Rechazado el recurso del Ayuntamiento contra la sentencia del Contencioso de 2008.

La sala Manhattan, en el centro, está actualmente cerrada.
El TSJA reitera la anulación de la licencia de apertura de la sala Manhattan
R. GOBANTES

El Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) ha dado al Ayuntamiento de Huesca el segundo varapalo judicial en menos de cuatro días y en esta ocasión, además, le obliga a pagar las costas. El TSJA ha desestimado el recurso presentado por los responsables municipales contra la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Huesca que en julio de 2008 falló a favor de la Federación de Empresarios de los Polígonos Industriales (FEPI) y anuló la licencia de apertura concedida a la sala Manhattan como discobar.

El juez de Huesca anuló el permiso, otorgado el 19 de marzo de 2007 a la sociedad de Servicios de Hostelería Hurben S.L. (que gestionaba la sala) por «haberse solicitado y obtenido en fraude de ley», ya que pidió la licencia de actividad de apertura para un bar con ambiente musical cuando realmente la actividad que iba a desarrollar era la de discoteca», de lo cual ya era consciente el ayuntamiento", decía la sentencia.

El juez apuntó asimismo que de las pruebas practicadas se deducía «con evidencia palmaria» que se ha ejercido la actividad de discoteca y señaló que en la propia web, la Manhattan se anunciaba como discoteca así como que en el reportaje gráfico de la misma «se evidenciaban la existencia de pistas de baile y cabina para Dj». La propia sentencia calificaba la actuación municipal de una «ingenuidad impropia de la labor que tiene encomendada».

El ayuntamiento recurrió argumentando que la licencia «estaba correctamente concedida 'ab initio' sin que puedan ser objeto del recurso las posibles extralimitaciones que la beneficiaria de la licencia haya podido realizar». El TSJA rebate este argumento apuntando que los informes de los técnicos municipales y la publicidad de la sala "no deja lugar a duda que era el de discoteca el destino que le había asignado al local, lo que debió ser considerado por la administración demandada 'ab initio' si debidamente hubiera ponderado esta circunstancias antes de otorgar la licencia».

El presidente de la FEPI, Ignacio Almudévar, manifestó su satisfacción por el fallo del TSJA. «Pero es una alegría agridulce», dijo en alusión al desgraciado suceso ocurrido a la puertas de la discoteca a finales de julio de 2007. La sala lleva más de un año cerrada.

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