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Media hora en coche para 4 kilómetros

Una media hora es lo que cuesta llegar de Aineto a Solanilla en coche. No resultaría extraño si no fuera porque la distancia entre estos dos núcleos de Sabiñánigo es de solo 4 kilómetros.

Torsten Schumuller muestra el mal estado del camino, agravado por la lluvia y la nieve.
Media hora en coche para 4 kilómetros
LAURA ZAMBORAíN

El problema reside en que esta pista forestal se encuentra en pésimas condiciones. Además, en invierno el riesgo aumenta por la lluvia y la nieve, que hacen que se forme barro y enormes charcos, y por la falta de firme en las cunetas. Por eso los 19 habitantes de Solanilla, 9 de ellos niños, reclaman un acceso digno, «con sus cunetas para que no se meta el agua en la pista, con sus desagües o alcantarillas y con un firme de grava en condiciones para que cuando llueve o nieva no se hagan roderas», explica Torsten Schumuller, uno de los vecinos.

Este acceso lo piden no solo por lo que supone para la vida del pueblo (el segundo más poblado de la Guarguera), sino porque los niños acuden al colegio de Aineto y dos ellos, al IES Biello Aragón de Sabiñánigo. «Tenemos que hacer un mínimo de cuatro viajes al día y muchas veces intentamos ponernos de acuerdo en los horarios entre los vecinos, para hacer los menos viajes posibles, porque conllevan peligro, sobre todo para los niños, que pasan miedo», apunta.

«No queremos luz ni agua»

Este colectivo habita desde 1998 en Solanilla, abandonado desde los años 60, como tantos otros núcleos del valle del Guarga. El pueblo pertenece a la DGA, pero están a la espera de su cesión para que forme parte del proyecto de la asociación Artiborain, junto con Artosilla, Ibort y Aineto.

Desde 2005 vienen reclamando el arreglo de la pista: «Nos hemos dirigido al Ayuntamiento de Sabiñánigo, a la Comarca del Alto Gállego, a la Diputación de Huesca, a la DGA, al Ministerio de Educación..., y nadie ha hecho caso. E incluso al Justicia, pero ni siquiera sus recomendaciones se tuvieron en cuenta». «No queremos ni luz ni agua -tienen placas solares y recogen el agua de un arroyo, pero el arreglo de la pista es muy necesario», añaden.

En 2006 se produjo un accidente con un todoterreno y ese año una motoniveladora de la DPH «le dio un pequeño repaso a la pista, pero al invierno siguiente quedó en nada». En 2008, los vecinos contrataron una máquina para que arreglara lo peor «y hemos seguido poniendo piedra y grava en los lugares donde se forma más barro, pero no sirve de mucho».

Desde entonces siguen enviando cartas, tanto al Ayuntamiento como a la DPH, pero no han obtenido ningún resultado, por lo que han decidido concentrarse hoy a las 11.00 ante la casa consistorial de Sabiñánigo. Se sienten «ninguneados a la hora de tener las mínimas inversiones de la administración para una vida digna».

Además en caso de emergencia, las condiciones de la pista son un obstáculo. «Si hay fuego, ya podemos correr», bromea Torsten. Y si hubiera un accidente, ni una grúa ni una ambulancia podrían llegar al pueblo.

«Somos ciudadanos como los demás y queremos los mismos derechos. En pleno siglo XXI tener un acceso digno es un derecho esencial y básico para los adultos y los niños del medio rural», reclaman los vecinos de Solanilla. Pero, ¿cuál sería la inversión para mejorar esos 4 kilómetros de pista?. «En el Ayuntamiento ya hay elaborado un presupuesto, que asciende a 50.000 euros, una cifra que no es nada desorbitada», concluyen.

El alcalde de Sabiñánigo, Jesús Lasierra, aclaró que Solanilla no pertenece a este municipio, sino a Medio Ambiente de la DGA, y que se está a la espera de que este pueblo tenga las mismas condiciones que Aineto, Artosilla e Ibort. Pero «hemos contactado con la DPH y se ha hecho una valoración, aunque todo lleva su trámite». «Entendemos la reivindicación y seguiremos trabajando», añadió.

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