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TRÁFICO

Las carreteras de Huesca empiezan el año con dos puntos negros en la N-230 y la A-132

El número de tramos con alta siniestralidad se ha reducido un 85% en los últimos cinco años, según la DGT.

El cruce de la N-230 con el acceso a Luzás acumuló en 2010 varios accidentes por colisiones.
Las carreteras de Huesca empiezan el año con dos puntos negros en la N-230 y la A-132
ÁNGEL GAYúBAR

Las carreteras altoaragonesas cerraron 2010 con el segundo mejor balance de puntos negros desde que hay estadísticas de accidentes. Concretamente, la Jefatura Provincial de Tráfico contabilizó únicamente dos tramos con tres o más siniestros con víctimas durante un año en la carretera N-230 (Lérida-Viella por el límite de la provincia de Huesca) y en la A-132 (Huesca-Puente La Reina por Ayerbe).

Aunque esta cifra rompe el récord alcanzado en 2009, cuando no hubo ningún punto negro en todo el Alto Aragón, lo cierto es que sigue estando muy por debajo de las estadísticas de los últimos años, lo que continúa confirmando una tendencia a la baja en el número de tramos peligrosos. La prueba es que de los 15 puntos negros del año 2006 se pasó a 9 en 2007 y a 6 en 2008. Es decir, que en solo cinco años, el número de puntos negros en Huesca se ha reducido un 85%.

Según los datos facilitados por el jefe provincial de Tráfico, Andrés Fernández del Río, el primero de estos tramos corresponde al kilómetro 74,500 de la N-230, que se ubica a la altura del desvío hacia Luzás, un poco más adelante del acceso a la localidad ribagorzana de Tolva. El año pasado contabilizó tres accidentes con cinco heridos, todos ellos por colisiones frontolaterales de vehículos.

 

Parece un cruce más, pero...

Los efectivos de Protección Civil de la Comarca de la Ribagorza con base en Benabarre confirman la alta siniestralidad de este punto. «Aparentemente es un cruce más, sin una especial peligrosidad, pero es verdad que el año pasado coincidieron en pocos meses varios accidentes por choques tremendos de vehículos que salían de la carretera de Luzás a la nacional o que entraban hacia el pueblo». En este caso, este tramo está incluido en el futuro proyecto de conversión de la N-230 en la autovía A-14 (Lérida-Francia).

El segundo punto negro de 2010 se situó en la A-132, concretamente en el kilómetro 53,200, que corresponde a una curva de derecha a izquierda que hay más adelante del desvío a Villalangua. Los tres accidentes que se produjeron en este tramo se saldaron con tres personas heridas y en todos ellos la causa fueron las salidas de vía.

Pese a este bajo número de tramos peligrosos, Fernández del Río tampoco echa las campanas al vuelo. «Suele llamar la atención el concepto de punto negro, pero luego tiene una importancia relativa porque en muchas ocasiones se debe a una mera casualidad que se acumulen tres accidentes en un mismo hectómetro de la carretera», recalca. En este sentido, opina que son mucho más relevantes los datos globales que arrojan los accidentes de cada carretera teniendo en cuenta la intensidad de circulación y su longitud. «Me satisface mucho más que el año pasado se redujera el número de víctimas mortales en toda la provincia», subraya.

En este sentido, cabe recordar que la provincia registró en 2010 con una nueva disminución de fallecidos, que llegaron a 28, un 15% menos que el año anterior. Sin embargo, el número de accidentes prácticamente se estabilizó (447) y el de heridos creció un 4%, pasando de 648 a 676.

Pese a todo, Fernández del Río reconoce que la tendencia a la baja de puntos negros en los últimos años es «una buena noticia» y que este tipo de estadísticas ayudan a saber, además, si hay que realizar alguna mejora en estos tramos.

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