Despliega el menú
Huesca
Suscríbete

MUERTO A GOLPES

Detienen a la hija y al yerno del vecino de Torrente de Cinca como supuestos autores del crimen

La pareja fue arrestada en La Pineda por el homicidio cometido el 5 de diciembre en la localidad leridana de Massalcoreig.

Detienen a la hija y al yerno del vecino de Torrente de Cinca como supuestos autores del crimen
Detienen a la hija y al yerno del vecino de Torrente de Cinca como supuestos autores del crimen

Tras más de un mes y medio de investigación, los Mossos d'Esquadra han detenido a la hija y al yerno del vecino de Torrente de Cinca que el pasado 5 de diciembre fue hallado muerto a golpes en una finca de la cercana localidad leridana de Massalcoreig. Los agentes consideran a G. M. L. y a su marido, J. B., supuestos autores del homicidio de Esteban Moret, de 84 años.

Según informaron fuentes de la policía autonómica catalana, el arresto se produjo en la mañana del miércoles en La Pineda (Tarragona), donde el fallecido tenía desde hace años un apartamento del que la familia disfrutaba tanto en verano como durante el resto del año. Tras el arresto, ambos fueron trasladados a la comisaría de Lérida y se espera que sean puestos a disposición del juez de guardia mañana por la mañana, lo que supondría agotar el plazo legal de 72 horas. El caso permanece bajo secreto de sumario desde que se iniciaron las pesquisas, y no se descarta que en las próximas horas se realice una reconstrucción de los hechos en el lugar del crimen.

A la espera de conocer más detalles, parece que los indicios apuntan con mayor fuerza hacia el hombre arrestado, J. B., como supuesto autor material del crimen, mientras que la implicación de la mujer podría ser en grado de cómplice o encubridora.

Por los análisis del ADN

Aunque en un principio los investigadores mostraron su confianza en una resolución rápida del caso, finalmente ha sido necesario esperar a conocer los resultados de las pruebas científicas practicadas (análisis de ADN, entre otras) a partir de los indicios hallados en en el lugar de los hechos, y que habrían sido claves para implicar a la pareja en la muerte violenta.

En este sentido, cabe recordar que los Mossos tomaron diversas muestras tanto en el interior de la masía de la finca agrícola, en la que al parecer ocurrió el crimen, como en el exterior. Allí, en una arqueta de riego, apareció el cuerpo de hombre con la cabeza destrozada a golpes, supuestamente propinados con una barra de hierro que se encontró en el almacén de la casa junto a un reguero de sangre que continuaba hasta el depósito, por lo que desde el principio se trabajó con la hipótesis de que pudiese haber más de un implicado, puesto que el cuerpo fue arrastrado a lo largo de unos 60 metros.

Según declararon en su momento la hija y el yerno del fallecido, ellos se hallaban recogiendo olivas y al volver a la vivienda no lo encontraron, por lo que empezaron a buscarlo por los alrededores y lo localizaron en el depósito próximo al almacén. Dieron aviso al 112, pero los medios desplazados al lugar no pudieron hacer nada por salvar la vida del hombre, aunque sí constataron que no había sufrido un accidente, ya que los golpes que presentaba eran «incompatibles con una caída».

Contradicciones en los relatos

Tras los hechos, los agentes centraron sus interrogatorios en el entorno de la víctima, especialmente en los ahora detenidos, puesto que eran los únicos que se encontraban con el hombre en la finca, situada a apenas un kilómetro de Massalcoreig y próxima al camino que une esta localidad con Fraga. Se da la circunstancia de que sobre la hacienda, heredada por el yerno de su familia, pesaba una hipoteca que el propio Esteban Moret se había encargado de liquidar.

En las primeras pesquisas, los Mossos ya apreciaron ciertas contradicciones entre los testimonios aportados por J. B. y por su mujer, G. M.. Al parecer, eran «pequeños detalles» que habrían llamado la atención de los investigadores.

Además, la familia también se refirió en sus declaraciones a la posible participación en los hechos de alguno de los 'ocupas' que se habían refugiado hace meses en la caseta de la finca, aunque los agentes habrían dado escasa credibilidad a esta hipótesis.

Pese a las detenciones, la investigación continúa abierta, aunque los Mossos d'Esquadra no aclararon ayer si descartan o no nuevos arrestos.

Al parecer, el matrimonio sospechoso se encontraba pasando unos días en La Pineda y los Mossos habrían aprovechado esta circunstancia para proceder a su detención, ya que si se hubiera practicado en Torrente, el trámite hubiera sido más complejo. La pareja tiene una hija de unos 27 años, aunque se ignora si en el momento del arresto estaba junto a sus padres. El hombre es agricultor y la mujer, ama de casa.

Según los vecinos de Torrente, hacía días que no se veía por el pueblo a ninguno de los tres. De hecho, no participaron en las pasadas fiestas de San Antón, y su casa, que compartían con la víctima del crimen desde que enviudó hace 4 o 5 años, permanecía cerrada. Pero a nadie le llamó la atención su ausencia, ya que era habitual que se desplazaran a La Pineda. Antes de fijar su residencia en Torrente, vivían en un piso que compró Esteban Moret en Fraga.

Aunque desde el primer momento se investigó al entorno, el alcalde de la localidad de la que eran vecinos, Evaristo Cabistañ, que insistió en la presunción de inocencia de la pareja, se mostró «muy sorprendido» por la detención, ya que «parecía que tenían buena relación» con la víctima, que, por el contrario, sí mantenía importantes diferencias con otros familiares.

Etiquetas