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JACETANIA

Aragón alcanza los 105 trasplantes de órganos con un aumento del 3% en 2010

El balance se conoció ayer en la XII Reunión Nacional de Coordinadores en Canfranc.

Reunión de los coordinadores de Trasplante.
Aragón alcanza los 105 trasplantes de órganos con un aumento del 3% en 2010
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Un total de 105 trasplantes de órganos se llevaron a cabo el 2010 en Aragón, un 3% más que el año anterior. Además, en los hospitales aragoneses ha habido 40 donantes cadáver y 4 donantes vivos de riñón. Estos últimos suponen la mejor cifra en la historia del programa, ya que se corresponden con el 7% de los trasplantes renales realizados y el Departamento del Salud estima que este año el 10% de los trasplantes renales podrían prevenir de un donante vivo.

Este es uno de los asuntos que se trata en la XII Reunión Nacional de Invierno de Coordinadores de Trasplantes, que se clausurará hoy en el hotel Santa Cristina de Canfranc. En este contexto, la consejera de Salud y Consumo, Luisa María Noeno, apuntó que en los últimos años se ha modificado el perfil del donante. «No hace muchos años una gran parte de los donantes eran procedentes de los accidentes de tráfico, gente joven; pero afortunadamente esto se ha corregido, porque hay menos accidentes de tráfico y, por lo tanto, se nos ha limitado esa donación», explicó.

Sin embargo, se están aceptando donaciones que hace años no se admitían, que son de las personas mayores. En Aragón y en España, el porcentaje mas alto de donantes «está en personas con entre 55 y 60 años, también porque vivimos más tiempo y con una calidad de vida mejor», añadió la consejera.

Por su parte, José Ignacio Sánchez Miret, coordinador autonómico de Trasplantes de Aragón, subrayó que la solución ante la falta de donantes jóvenes, son las donaciones de personas vivas. «Esto se da fundamentalmente en el trasplante renal, aunque también puede ser el hepático», apuntó. En este sentido indicó que en un porcentaje superior al 50%, «son los padres los que se convierten en donantes de sus propios hijos, porque afortunadamente hay muy pocos niños que fallezcan y que por tanto puedan ser donantes de hígado. Sin embargo, hay niños que nacen enfermos y que requieren un trasplante. La mayoría de enfermos que se van a beneficiar del donante vivo son renales». Hay personas de 20 a 35 años que tendrían «pocas probabilidades de tener un trasplante si esperásemos a que hubiese una donación por alguien que muriese de una causa cerebral», añadió. Pero más de la mitad de donantes tienen entre 50 y 60 años y «estos no son los órganos ideales para la gente joven, por lo que lo mejor es ofrecer el riñón del entorno familiar».

Antes se reservaban para casos especiales, pero en la actualidad con las técnicas de cirugía laparoscópica y las nuevas medicaciones para el rechazo hace que el riesgo para el donante sea ínfimo. El coordinador autonómico de trasplantes recordó que las personas deben ser donantes «de manera altruista» y a ser posible «antes de que el enfermo empiece la diálisis». Este acto de solidaridad con los enfermos «puede dar muchos años de vida a una persona».


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