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TRADICIONES

Perros, gatos, peces o burros, ninguno quiso perderse la bendición de San Antón

La Asociación de Vecinos de San Lorenzo celebró, antes del responso, un almuerzo en la plaza Santa Clara.

Los vecinos hicieron cola para recibir el almuerzo.
Perros, gatos, peces o burros, ninguno quiso perderse la bendición de San Antón
J. BLASCO

"Todos los año decimos que tenemos que venir para que lo bendigan y al final, este nos hemos decidido". Con 'Pescau' en la mano, un pequeño pez que tiene ya tres años, explicaba la madre de Rubén e Inés su presencia a las puertas del convento de Santa Clara. Pero ella era tan sola una de las decenas y decenas de personas que aguardaban con sus mascotas la bendición de San Antón. Porque al caer la festividad del santo entre semana (es hoy), el barrio de San Lorenzo decidió trasladar la fiesta al fin de semana.

Perros, gatos, loros, peces e incluso caballos acudieron a esta cita con el patrón de los animales. Algunos repetían, como Perico, el burro con el que Javier Ardid llegó desde Monflorite. Arrastraba un antiguo carro rehabilitado en el que estaba escrito su nombre y que hizo las delicias de los más pequeños paseándolos en un pequeño tramo de calle. "Vengo casi todos los años", explicó Ardid y no quedaba ninguna duda porque en que lo vieron aparecer no fueron pocos los pequeños que se acercaron hasta el lugar para hacer cola para el paseo.

Para otros, sin embargo, esta era la primera vez. 'Pescau' era uno de ellos. "Se lo regalaron hace tres años para el cumpleaños y como no sabemos cuánto viven, por si acaso, este año lo hemos traído para la bendición", comentaba la madre. También para Rita, un perro de la raza yorsay, era su primera bendición ya que solo tiene diez meses. Ataviada con un jersey rojo con pompones rojo no quitaba ojo a ninguno de los canes que pasaban a su alrededor. "Es muy friolera, tiembla mucho cuando sale a la calle y por eso lleva ropa de abrigo", decían Ana y Dora, las propietarias de la perra.

No era la única con abrigo, había quien incluso la llevaba a juego con la correa que portaba el dueño. Otros, sin embargo, no tenían mascota, pero acudían igual para que sus hijos vieran los perros y gatos, pero sobre todo los caballos, una docena que llegaron al trote y a los que nadie quitó ojo.

Sobre las doce, el cura de Santa Clara, tras oficiar la miso, bendijo a todoslos presentes rociándoles agua bendita con el hisopo.

Pero la mañana a las puertas del convento había arrancado horas antes. En esta plaza de Santa Clara desde las 8.30, más de una docena de vecinos del barrio de San Lorenzo, quienes organizan la fiesta, trabajaban a destajo para preparar el almuerzo. "La mañana ha sido fresca, pero no había niebla y la gente se ha animado", relató Mª Cristina Betrán, presidenta de la Asociación de este barrio. Y dieron buena cuenta de los 36 kilos de embutido y panceta que se habían preparado. También se repartieron unos 50 litros de vino, los mismos que el día anterior en la hoguera, donde se dieron patatas asadas a todo aquel que se acercó.

Puchero en el Central

Y hoy, de 13.00 a 16.00, se celebrará el tradicional Puchero de San Antón en el restaurante Central (plaza Nuestra Señora de Salas). Lo recaudado irá a parar a los Hermanos de la Cruz Blanca.

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