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Huesca
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PACO MIR, TRICICLE

"Un gesto son mil palabras, pero una palabra puede ser dos mil gestos"

Hoy es la primera de las cuatro sesiones, para las que han vendido más de 2.500 entradas.

Paco Mur, de la compañía de teatro Tricicle, ayer en el hotel Sancho Abarca de Huesca.
"Un gesto son mil palabras, pero una palabra puede ser dos mil gestos"
RAFAEL GOBANTES

Enhorabuena por el éxito cosechado en 30 años y por la llegada a Huesca con 'Garrick'. Ahora ya sí que llevan la bata blanca como médicos del humor. ¿Han hecho coincidir 'Garrick' con este aniversario?

No, 'Garrick' es anterior a nuestro aniversario. Comenzamos con ella en 2007 y cumplimos los 30 años en 2009. A partir de ahí, hacemos un colofón, un resumen de todo lo que hemos hecho. Hemos cogido cosas que se pueden reconocer fácilmente, que no necesiten escenografía y que pueden entender tanto aquellos que nos conocen como los que no.

Ahora gozan de un gran éxito, en Huesca ya han vendido más de 2.500 entradas, pero los inicios no fueron fáciles. Aquellos productores que les dijeron que eran "aburridos"...

Los inicios no son fáciles porque la gente no te conoce... Cuando nos dijeron que éramos aburridos ya éramos algo conocidos, habíamos tenido algo de éxito dentro del café teatro de Barcelona. Y entonces formamos por primera vez 'Manicomic' y estuvimos actuando cuatro días en un teatro de Barcelona, con un éxito total para nosotros: venían cien personas a vernos cada día. Para nosotros fue algo impresionante. Y entonces envalentonados quisimos buscar que un buen productor de teatro nos promocionase de verdad en Barcelona. Así que hicimos un pase para tres empresarios de allí, sin público, ni luces, ni nada. Fue un pase de media hora. Y lo calificaron de aburrido. Hubo uno que al cabo de menos de medio año nos programaba en su teatro.

Hoy, los otros dos se arrepentirán de haberlos rechazado.

El tercero no me acuerdo ni de quién es, y el otro creo que cada vez que nos ve aún baja la cabeza.

En 30 años, además de actores, han hecho cine, televisión, guiones... De todo ello, ¿cuál es la parte más dura?

La parte más dura es la creativa, siempre. Somos tres creadores y cada uno quiere imponer su criterio y entonces es más complicado, porque trabajando solo luchas contigo mismo, que ya es duro. Entre tres o más son más complicadas las creaciones colectivas, que quizá sean mejores porque se suman los valores de cada persona. Lo más duro es también la ejecución que no deja de ser un grado de artesanía. El arte ya existe y tienes que recrearlo o mejorar una cosa que ya está hecha.

Hacen un humor muy característico, sin palabras, muy propio de cuando empezaron...

En aquel momento había más teatro gestual. Els Juglars viajaba mucho porque no podían actuar en España y entonces tenían que interpretar en silencio para que les entendiesen. Els Comediants era teatro de calle y ahí no puedes hablar mucho. Era un momento en el que había mucho lenguaje gestual o mimo. Cada vez hablamos más, si tenemos que decir algo importante, lo decimos, utilizamos vídeos, voces en off, que realmente ahorran una montaña de gestos, porque un gesto son mil palabras pero a veces una palabra puede ser dos mil gestos.

¿En tiempos de crisis, son más necesarias las risas que nunca?

Yo creo que el hombre siempre está en crisis. Ahora tenemos crisis económica, pero se añade a todas las crisis que padecemos. Desde que naces, te enfermas, tienes crisis con tus padres, con tu trabajo, con tus novios, que son pequeñas crisis, luego viene la gorda que es la económica, pero también hay guerras... El ser humano es un ser en crisis y el humor siempre está presente en todas las situaciones. Incluso el que tiene mucho dinero puede que esté en crisis personal porque no se encuentre a sí mismo, y afortunadamente no padece la económica. Otros serán muy pobres pero serán muy felices. ¡Hasta Garrick tenía su propia crisis!

¿Un cómico nace o se hace?

Creo que las dos. Puede nacer y ser bueno, porque estaba predispuesto a ser actor y puede hacerse y ser uno más. Como los cocineros, algunos aprenden y otros son artistas. Por ejemplo, por un lado, está Ferrán Adriá y luego el de la fonda de al lado que mejor que no hubiera sido cocinero, pero lo es.

Si hablamos de retos, ¿cuál es su reto individual? Y por otro lado, ¿con Tricicle?

Mi próximo reto gordo es una ópera que hago en verano en el Festival del Escorial (Madrid). Y con Tricicle, creo que fue el de las Olimpiadas, en la ceremonia de clausura. Primero porque era una cosa que nos jugabámos a una sola carta, no teníamos ensayos, se hacía una vez y punto final. Y era la primera vez que se introducía el humor en una ceremonia olímpica. Y ese fue un reto superado y el mío espero superarlo también.

¿Qué proyectos tiene ahora mismo a la vista?

Con Tricicle, estrenamos un musical en marzo, en Madrid, después de nuestra temporada. Es un musical que vimos en Oslo, hace medio año. Hemos comprado los derechos, estamos preparando la producción. Se llama 'Forever Young', con un formato muy original, nunca visto.

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