Despliega el menú
Huesca
Suscríbete

PATRIMONIO

Una larga lista de iglesias requieren obras urgentes para evitar su ruina o el cierre

Obispados, instituciones y otras entidades colaboran en la restauración de patrimonioA pesar de que los esfuerzos son cada vez mayores, sigue habiendo templos en peligro.

La iglesia de Algayón, en cuya restauración colaboraron las amas de casa, se reabrió en mayo.
Una larga lista de iglesias requieren obras urgentes para evitar su ruina o el cierre
CONCHA SILVáN

El ingente y rico patrimonio religioso que atesora la provincia de Huesca también tiene su cruz. La inacabable lista de ermitas, iglesias y monasterios que jalonan ciudades y pueblos, muchos de ellos deshabitados desde hace años, hace muy complejo -y caro- su mantenimiento. Y en ocasiones, los planes de actuación llegan tarde, cuando las piedras se han desmoronado y solo queda lamentar la pérdida de obras únicas. Para evitarlo, tanto los tres obispados como instituciones y otros entidades colaboran en la recuperación de numerosos monumentos.

Entre los templos de la diócesis de Huesca que sufren un importante grado de deterioro figura la parroquial de Lanaja, donde están a punto de comenzar las obras de la segunda fase. El proyecto, presupuestado en 633.652 euros, con una importante aportación del departamento de Obras Públicas de la DGA, contempla la intervención en el interior, en la torre y en la cubierta, así como en la portada y en la fachada sur.

La intervención en esta iglesia del siglo XIII completará la concluida la pasada primavera, tras dos años de obras y 1,2 millones de inversión, durante la que se saneó la cimentación, se reforzó toda la estructura y se habilitó una cámara de ventilación para evitar las humedades. La actuación era urgente toda vez que se habían producido ya algunos derrumbes debido al grave deterioro que sufría.

Las iglesias de Lascellas o Pertusa también forman parte del listado de las que se encuentran en peor estado, lo que obligó a cerrarlas al culto, al igual que la de Lanaja, para acometer las obras. En el caso de Lascellas la segunda fase de intervención, presupuestada en 331.970 euros, que también financia Obras Públicas, afecta al interior de la torre y las instalaciones, lo que complementará los trabajos ya ejecutados en la torre y el tejado.

En la de Pertusa, declarada BIC (Bien de Interés Cultural), se están sustituyendo las cubiertas, los aleros y las redes pluviales con intención de frenar su deterioro. En este caso la intervención correrá por cuenta del departamento de Cultura cuando el proyecto esté aprobado. De momento, se ha encargado su redacción.

En la iglesia parroquial de Azara se invierten 231.557 euros en la rehabilitación de las cubiertas y drenajes, y en la de Sangarrén se tratan las fachadas y humedades Costará 389.348 euros.

En el caso de la ermita de San Román, de Ponzano, Bien Catalogado, se ha remitido a la DGA el programa iconográfico de pintura. Se proponía que en vez de aplicar pintura directamente sobre los muros se hiciera sobre paneles para preservar así la fábrica, según explicó el delegado de Patrimonio de la diócesis oscense, José María Nasarre.

En Peralta de Alcofea están a la espera del proyecto de restauración de la iglesia, declarada BIC, y cuentan ya con la financiación del Ministerio de Cultura a través del 1% Cultural. Para ello, la diócesis ha cedido el uso del templo al Ayuntamiento.

El Tanto Monta y San Pedro

Y en Huesca capital, continúa en marcha la intervención el Salón del Tanto Monta, donde se están restaurando y acondicionando los muros, suelo, carpintería de puertas y ventanas, electricidad, iluminación y calefacción. Las obras acabarán en unos meses y entonces comenzará una nueva fase, que se centrará en la restauración del alfarje. El Ministerio de Cultura ha sacado a licitación, por 711.000 euros, las obras de conservación y restauración de este artesonado de madera policromada del s. XV con la leyenda de los Reyes Católicos.

Nasarre señala que esta intervención ha suscitado mucho interés y que al menos quince empresas se han personado en las dependencias del antiguo palacio episcopal, donde está el Tanto Monta, para comprobar el estado del alfarje y poder presentar sus ofertas.

También en la catedral se ha restaurado recientemente el retablo de San Martín, mientras que en San Pedro el Viejo se está acometiendo la restauración de las capillas de los Santos Justo y Pastor y del Carmen. Ya se ha actuado en el Panteón Real.

Por otra parte, el propio obispado, con sus fondos, acaba de llevar a cabo obras de urgencia en la ermita de Salas, donde se ha reparado la techumbre del atrio.

En la diócesis de Jaca, como cada 15 de agosto desde hace más de una década, se realizó la tradicional colecta destinada a la restauración del patrimonio de esta amplia diócesis, que se extiende hasta la comarca zaragozana de las Cinco Villas. Según explica el ecónomo, José María Arcas, la cuestación se mantendrá abierta todo el año, por lo que no se ha cuantificado la recaudación. En el ejercicio anterior, se obtuvieron unos 22.000 euros.

Con motivo de la colecta, el obispado editó un tríptico a todo color en el que hace balance de las actuaciones llevadas a cabo a lo largo de 2009, así como de las que se pretende acometer. "Esta es la forma de contribuir de los fieles a la conservación del patrimonio, que es cosa de todos", dice Arcas.

Dos situaciones distintas

Sin embargo, en la misma demarcación se dan dos situaciones bien distintas. "Con la Diputación de Zaragoza tenemos acuerdos y el patrimonio de la diócesis que pertenece a esa provincia está bien, casi terminado de rehabilitar, pero en Huesca no existen estos convenios y tenemos que tirar de nuestro presupuesto", comenta.

No obstante, también cuentan con la colaboración de las instituciones, "que suelen ayudar, como ha ocurrido con el Museo Diocesano de Jaca", reabierto el pasado invierno tras su ampliación.

Entre lo que ya se ha concluido, José María Arcas destaca la torre de Navasa, donde se han invertido 252.000 euros. Además, el 26 de septiembre se inauguró la remodelación de la iglesia de Linás de Broto (Torla), que ha costado 400.000 euros. También se ha actuado en Gracionépel (Jaca), donde faltan algunos detalles como la pintura. Ya hay proyecto para intervenir en la iglesia del Carmen en Jaca, y se espera acometer otras pequeñas actuaciones en el núcleo de Lerés, y "algunas otras que hay que concertar con la Comarca y con otras instituciones".

Eso sí, solo se puede invertir en pueblos habitados. Por ello, en la iglesia de Lardiés (Fiscal), cuya bóveda se derrumbó durante una tormenta, "se han consolidado las paredes (se tapió) y allí queda para cuando vuelva a estar habitado y se quiera recuperar el edificio, que llevaba más de 50 años cerrado por el mal estado y por la falta de feligreses", comenta Arcas. "Es como en la Guarguera. Están casi todas las iglesias cayéndose o arruinadas, pero no hay quien sostenga todo ese patrimonio", lamenta.

Mientras, en Barbastro-Monzón, Algayón celebró recientemente la reapertura de su iglesia, cerrada al culto durante 12 años. En la torre de Tamarite las obras también han terminado y queda pendiente su inauguración. En fase de restauración se encuentra la iglesia de Cregenzán y la de Hoz de Barbastro.

Por otro lado, ya se han aprobado los presupuestos para las intervenciones necesarias en el claustro de Roda de Isábena, las cubiertas del monasterio de Alaón, la torre de la iglesia parroquial de Albelda y la segunda fase de la iglesia parroquial de Costean.

Etiquetas