Huesca
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REPORTAJE

La trucha, la reina del río, está en crisis por la contaminación de los cauces

Dice Ricardo Martínez Arriaga en su libro (Mira Editores) que la trucha es la reina del río. Para muchos pescadores este pez de aguas frías, altas y oxigenadas es todo un símbolo de su deporte. Su pesca persigue la práctica del ejercicio físico, el respirar aire puro, panorámicas inolvidables? así como el disfrute de algunos de los tramos fluviales más salvajes y mejor conservados de cuantos podemos encontrar en Aragón.

La pesca de la trucha con caña es un arte que propicia el contacto íntimo con algunos de nuestros más bellos escenarios naturales, pues la trucha común o autóctona habita en los ríos de alta montaña de Huesca -como el Veral, el Aragón, el Ara, el Alcanadre, el Isábena o el Ésera-, donde se hallan diversos cotos y tramos deportivos, de captura y suelta o de régimen normal. Es un deporte no sencillo, dada la audacia de este pez, listo, cauto y huidizo.

El Plan General de Pesca de Aragón de la temporada 2010 especifica la regulación y clasificación de la pesca de la trucha para cada tramo de río, y determina que para esta especie el cupo permitido de pescador al día es de cuatro ejemplares. Asímismo, impone que la dimensión mínima ha de ser de 22 centímetros, excepto en aguas del río Noguera Ribagorzana que será de 20 centímetros Con carácter general se puede pescar desde el tercer domingo de marzo hasta el 31 de agosto.

La trucha común (Salmo trutta) es un animal carnívoro, dotado de una gran boca armadas de dientes con los que captura principalmente invertebrados acuáticos. Estos peces se reproducen en invierno, poniendo sus huevos cuando el agua se enfría por debajo de los diez grados centígrados. De este modo, estos seres se aseguran de que los embriones dispongan de suficiente oxígeno disuelto en el agua, ya que a menor temperatura del agua mayor es la capacidad para contener oxígeno disuelto. La trucha necesita ríos muy limpios, tan apenas transformados por la mano del hombre.

La trucha común no es una especie amenazada, aunque el Libro Rojo de los Peces Continentales de España le sitúe en la categoría de 'vulnerable'. Sin embargo, se puede decir que en realidad la trucha es un pez en crisis. Ángel Cetina, delegado de la Federación Aragonesa de Pesca y Casting, comenta que "hay zonas de la provincia donde hay un déficit de peces tremendo, con bajas importantes en cotos como el de Ansó".

¿Qué factores afectan a este animal tan apreciado por los pescadores deportivos, y tan relevante desde el punto de vista ecológico y económico? "La contaminación de los ríos ha ido en aumento. En verano y en invierno, que es cuando menos caudal hay, es cuando más gente hay en el Pirineo, y esos vertidos van a los ríos. También tenemos graveras y el movimiento de áridos, que ocasiona la muerte del alimento de los peces", dice Ángel Cetina. A ello hay que añadir el caudal ecológico de ciertas centrales hidroeléctricas, la presencia de presas y barreras, la sobrepesca y presión humana, y el cambio climático. Por otro lado, y como parte de la solución a este problema, el Gobierno de Aragón es consciente de las grandes repercusiones ambientales positivas que tendrá la aplicación del Plan Pirineos de Depuración Integral de Aguas Residuales, compuesto por 296 obras en 62 municipios y con una inversión de 350 millones en 20 años. "Cuando esté acabado será muy beneficioso", dice un pescador a orillas del Ara.

Otros pescadores, grandes amantes de los ríos vivos como es Jesús, piden más conciencia ambiental entre el propio colectivo: "En Navarra todos los tramos altos, lo que es la región salmonícola superior, están vedados desde hace tres temporadas. Aquí, en el Pirineo de Huesca, también haría falta vedar las cabeceras e incrementar la captura y suelta como modelo de pesca? aunque es un arma de doble filo ya que por un lado esta modalidad protege las poblaciones trucheras, pero por otro no siempre se cumple y ante la falta de vigilancia puede suceder como en Aguas Tuertas -río Aragón Subordán- donde después de una veda de casi seis años, en pocas temporadas de captura y suelta los grandes ejemplares han desaparecido".

"Ciertamente los jóvenes pescadores son cada vez más conservacionistas y deportivos, pero todavía los hay con una mentalidad obsoleta difícil de cambiar, que siguen el modelo de pesca con lombriz y de llevarse a casa en el cesto las truchas pescadas", explica José, otro pescador que frecuenta el coto de Lafortunada. Un informe de AEMS (Asociación para el Estudio y Mejora de los Salmónidos) muestra como debe de ser la pirámide poblacional de la trucha en los ríos españoles y explica que cuando se desequilibra el río y las edades estipuladas es cuando se produce el problema de la conservación, "que es lo que ha sucedido en Navarra donde la pirámide poblacional está invertida", comenta Jesús.

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