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Huesca
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TEMPORAL

La tormenta de viento y agua provocó el caos con inundaciones y caída de árboles en Huesca

El aire alcanzó rachas de 112,7 kilómetros por hora y arrancó chimeneas, toldos y aparatos de aire acondicionado.

Granizo.
Una tormenta de lluvia y granizo colapsa Huesca
FERNANDO PAULES

Apenas nueve minutos de agua, granizo y viento bastaron para sembrar el caos ayer por la tarde en Huesca. Calles, garajes y comercios inundados, árboles arrancados y elementos de las fachadas caídos fueron algunas de las consecuencias de la tormenta que se desencadenó a las 19.00 y que fue especialmente intensa durante los primeros nueve minutos. La tromba dejó unos 15,4 litros de agua por metro cuadrado y ráfagas de viento que han alcanzado los 112,7 kilómetros por hora como racha máxima (19.09).

Empezaron a oírse las sirenas de los coches de bomberos y Policía Local y Protección Civil en un continuo ir y venir para atender las numerosas llamadas. El supermercado del centro comercial Coso Real y algunas de las tiendas de la galería se inundaron y tuvieron que cerrarse. Al parecer los aliviaderos, incapaces de desaguar, vertían aguas residuales causando, además, un olor desagradable.

La lluvia desbordó la capacidad de los desagües y canaleras y algunas calles se convirtieron en auténticos ríos, el tráfico quedó paralizado, las calles y los veladores desiertos mientras que sillas y mesas eran arrastradas por las fuertes rachas de viento.

En el polígono industrial Sepes el agua entró en muchas de las naves y la calle de Artes Gráficas, donde recientemente se han realizado obras para mejorar el drenaje volvió a quedar inundada porque las basuras acumuladas taponaron los desagües.

Por seguridad, se cerró el acceso al parque de Miguel Servet, donde cayeron varios árboles. Algunos elementos del mobiliario de esta zona verde también sufrieron desperfectos por la tormenta.

El viento también arrancó de cuajo árboles en otras zonas de la ciudad como la avenida de Pirineos, el Paseo Lucas Mallada, el Museo Provincial, la Plaza Nuestra Señora de Salas, la avenida de Danzantes, la Ronda Isuela, la calle Doña Sancha o el núcleo pedáneo de Huerrios. En la plaza de Mosén Demetrio Segura la caída de un árbol dañó una tapia.

También se desprendieron cascotes por la fuerza del agua y de las rachas de viento en edificios de la calle Artigas, el Coso Bajo y las calle Peligros, y Niágara con calle Valencia. El aire arrancó toldos, chimeneas, aparatos de aire acondicionado y antenas, según informaron los bomberos.

La caseta de obras del edificio en construcción del INSS en la prolongación de la avenida de Pirineos, parte de la cubierta de la plaza de toros de Huesca y del techo del pabellón polideportivo Río Isuela del campus de Huesca sufrieron los efectos del vendaval.

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