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Fiesta en El Alcoraz

El equipo de veteranos del Huesca se impuso en el segundo memorial César Cot a la Peña Moya. Los beneficios fueron destinados a la Asociación contra el Cáncer.

Lejos de ser un solteros contra casados, los seis equipos que ayer midieron sus fuerzas en el II Memorial César Cot dejaron su impronta sobre la hierba artificial del San Jorge, pero sobre todo sobre el cuidadisimo prado del Alcoraz.

La temporada ha acabado, pero la hierba sigue perfecta. Ideal para jugar al fútbol, para practicar al golf o para hacer un pic-nic. Qué gran trabajo el de los jardineros, que trabajaron con esmero en la tarde del viernes para que el sábado la alfombra siguiera siendo un lujo. La segunda edición de este memorial impulsado por la Fundación El Alcoraz y a beneficio de la AECC se jugó bajo el bochorno de un cielo plomizo y sin que apenas corriera una suave brisa de norte.

Las cuadernas de más de un jugador estuvieron a punto de hacer cataclac, porque muchos ya no están para estos trotes... y menos cuando los 30º son un enemigo.

Ganó el torneo el equipo de Veteranos del Huesca contra un ‘once’ de la Peña Moya que aguantó el tipo lo que pudo. Un tiempo de 25 minutos y los 10 primeros de la segunda parte. Luego se diluyó como un helado en el Sáhara contra un equipo que tuvo en la zurda de Ramón Calvo un claro ejemplo de que quien tuvo retuvo. Para enmarcar, un gol en la liguilla de Pedro Ibaibarriaga. Una ruleta que firmaría el mismismo Zidane la terminó colocando el balón en la escuadra izquierda del cancerbero de los Alcorazados, José Luis Puente. Un gol que levantó la admiraciónde la grada.

Lo bueno de este tipo de torneos es que fortalece la comunidad club afición, se recuerda la memoria de quien fuera jugador de las categorías inferiores del Huesca, la recaudación se destina a una buena causa y aficionados que domingo a domingo sufren en la grada prueban en primera persona lo que supone mover un balón cuando solo ves un bosque de piernas en un rectángulo de 105x68 metros. Y ojo! Que nadie piense que la liguilla y las finales fueron pachanga. En absoluto. Jugar en El_Alcoraz supone un plus de emotividad y ganar a los veteranos del Huesca, otro. Muchos salieron derrengados tras los partidos -20 minutos los de la liguilla todos contra todos y dos partes de 25 minutos en las finales-, con ganas de repetir y con cierto cabreo por no alzarse con el triunfo. Peña Moya se coronó como segundo del campeonato en idéntica posición que el pasado año. Los hermanos Redol, Chucho Estepa, ‘Chori’... metieron presión a los veteranos que con Calvo, Noguera, Lanau, Bona, Rodri... se las vieron y desearon para doblegarlos.

Rodri ya lo tiene claro y entre risas explicaba que para la próxima edición lo mejor sería celebrar el Memorial por la tarde. “Si hay que encender los focos se encienden, pero a estas horas esto es muy duro”, decía sin perder la sonrisa.

Más en serio reconocía que para un aficionado, jugar en El Alcoraz “es muy grande”. Luego, tras la entrega de trofeos, tuvo lugar la comida de hermandad con la que se puso el cartel de cierre a la temporada.

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