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Huesca

EN ANSÓ Y HECHO

Los guardas del oso han detectado en la última semana a Neré

La DGA no puede confirmar si el ataque a un rebaño fue obra de Camille ya que las huellas en la hierba no son claras.

Las huellas sobre la hierba que dejó el oso que mató dos ovejas el sábado en Ansó no son claras. Así lo confirmaron ayer desde el departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, por lo que no está claro, a pesar de que el ataque se produjo en su zona habitual, si ha sido o no el viejo Camille, uno de los últimos plantígrados autóctonos del Pirineo. Lo que sí ratificaron es que en los últimos diez días se han detectado pisadas, tanto en montes de este municipio como en los de Hecho, que pertenecen a Neré, un ejemplar mestizo que se ha asentado en esta zona occidental de los Pirineos, donde convive con otros tres machos: el citado Camille, Aspe y Canelito, el pequeño osezno que dejó Canelle cuando fue abatida por un cazador en 2004.

En los últimos días, los guardas que siguen la pista del oso han detectado la presencia del ejemplar bautizado como Neré en los montes de Ansó y en los de Hecho. Primero localizaron sus huellas en el valle ansotano, en el paraje de Archibú, pero no estaban muy definidas. Aunque, los técnicos rastrearon las sendas habituales que utiliza el animal para desplazarse y obtuvieron pisadas claras cerca de Oza (Hecho). Enseguida determinaron que se trataba de este plantígrado de tronco esloveno porque el tamaño de sus pezuñas es mayor que las de Camille, uno de los pocos autóctonos que quedan en el Pirineo y que pasa de los 25 años.

Dudas sobre el autor

El ataque al rebaño de Lourdes Susín se produjo la madrugada del sábado en el monte Ezcaurri, en la muga entre Aragón y Navarra, un territorio por el que suele deambular Camille, un oso del que no se tienen noticias desde el pasado mes de febrero. Fue entonces, tras salir de la hibernación, cuando fue fotografiado por una de las cámaras fotovoltaicas instaladas por los guardas que siguen sus pasos en el Parque Natural de Los Valles. Sin embargo, en este asalto al ganado no se ha podido verificar que fuera él el protagonista ya que las huellas que dejó sobre la hierba están muy difuminadas.

El Gobierno aragonés espera ahora a contrastar datos entre su departamento de Medio Ambiente y Francia para constatar la posición de los otros tres osos que habitan en esta zona del Pirineo y ver si así pueden averiguar quien fue el causante de la muerte de las dos ovejas, el segundo ataque que se registra en el Pirineo aragonés en menos de una semana.

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