Despliega el menú
Huesca

EDUCACIÓN

Cuarenta años de pura vocación

Un total de 66 profesores que se jubilaban al finalizar este curso fueron los protagonistas de un homenaje celebrado en Huesca en el que no faltaron las emociones y anécdotas.

Los docentes homenajeados posan junto a la consejera y el director provincial. Sus familias, cámara en mano, no pierden detalle.
Cuarenta años de pura vocación
JAVIER BLASCO

Educar es lo mismo que poner un motor a una barca... hay que medir, pensar, equilibrar... y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino... un poco de pirata... un poco de poeta... y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño irá muy lejos por el agua (...)". Con estos versos de Gabriel Celaya, un grupo de niños quiso resumir y alabar la labor del docente, la de los 66 profesores que este año se jubilan en la provincia de Huesca y que ayer fueron los protagonistas de un homenaje en el IES Pirámide de Huesca. Ni sus familias ni muchos compañeros de profesión quisieron perderse este emotivo adiós en el que también estuvieron presentes altos cargos de Educación.

José Luis Giménez Sanz y Lourdes Nasarre son dos de los homenajeados ayer, dos docentes que llevan más de media vida dedicados a la enseñanza. El primero, 37 años, la segunda, 42. Sus historias, sus vidas y sus recuerdos son un ejemplo de la dedicación que todos ellos han puesto en la educación de varias generaciones. "Se han adaptado a diversas circunstancias, se han encontrado con una sociedad muy diferente a la que había cuando ellos comenzaban a trabajar, nuevas familias, nuevas tecnologías, diferentes alumnados...", resumía la consejera de Educación, María Victoria Broto, quien quiso dar las gracias a ellos y a los otros 64 profesores que se jubilan. "La sociedad -concluía- no se decide en los grandes foros económicos y en la bolsa, también en las aulas y por eso su labor es tan importante".

Lejos del mar

Para Giménez su vida laboral ha trascurrido lejos del mar, los marinos y los piratas, pero cuando habla de los gratos recuerdos que guarda cuando estuvo como docente en Educación Compensatoria -alumnado en situación de desventaja social-, los versos de Celaya lo identifican. "Estuve en Sabiñánigo y es uno de los mejores recuerdos que tengo, sobre todo por los resultados. Pensaban que esos chicos ya no iban a acabar los estudios y al final han triunfado, han formado una familia y la mayoría disfruta de una buena situación", relataba bastante emocionado. Pero allí solo estuvo seis años de su vida porque este docente, natural de Biniés, ha recorrido media provincia, además de Munguía y Bilbao, dedicándose a la enseñanza.

Sin embargo, él se queda con la escuela rural, no oculta su pasión por la enseñanza en los pueblos. "Es distinto porque conoces a los padres, a las familias, por lo general suele haber menos problemas y la solución es más fácil, y también por el temperamento. Yo también soy de un pueblo", decía orgulloso. Y precisamente en un pequeño pueblo altoaragonés le ha llegado la jubilación. Lleva casi media vida laboral en Santa Cilia, colegio que pertenece al Centro Rural Agrupado Río Aragón de Puente la Reina. Allí, en su pueblo de acogida durante más de década y media el pasado fin de semana le hicieron otro homenaje. "Vino todo el pueblo, todos los vecinos, desde los más pequeños hasta los primeros alumnos que tuve cuando llegué", comentaba algo emocionado y después de saludar a compañeros que hacía años que no veía.

Sin embargo a Lourdes Nasarre la jubilación le ha llegado en Huesca. Su vida laboral la llevó a Boltaña, donde se casó, a Sabiñánigo, a Grañén y finalmente a Huesca. "Es que yo soy de aquí", manifestaba. No obstante, resaltaba que ella se había sentido a gusto en todos los colegios que le había tocado rondar. "Me he sentido bien en el trabajo y con los alumnos que he tenido" y añadía que aún así, y después de 42 años dedicada a la enseñanza, también tenía ganas de jubilarse.

"Invertir en futuro"

Fue un grupo de niños, los alumnos ganadores de la fase provincial del VIII Concurso de Lectura en Público, los encargados de guiar el acto, en el que el director provincial de Educación, Guillermo Iturbe, quiso recordar que "invertir en educación es invertir en futuro". En el acto, además, se regaló a cada uno de los docentes homenajeados un ejemplar del libro 'Viaje por las escuelas de Aragón', de Jaume Carbonel y en cuya edición ha intervenido el Departamento de Educación, Cultura y Deporte. El coro del colegio Pío XII de Huesca fue el encargado de poner el cierre a este emotivo acto con una selección de canciones y el himno de Aragón.

Etiquetas