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Huesca
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TRIBUNALES

La Audiencia juzga a tres intermediarios por un delito de blanqueo de capitales

Transferían a ciudadanos rusos dinero robado al Ayuntamiento de Peralta.

HUESCA. Les ofrecieron un trabajo fácil ("de manager financiero") y pinguës beneficios, pero el empleo les duró 3 días y ha acabado con sus huesos en el banquillo. Y es que el negocio, desde el principio, olía mal. La Audiencia de Huesca juzgó ayer a Francisco Muñoz, Rosario Roa y Juan Antonio Sánchez, el primero de Cádiz y los otros de Granada, por un delito de blanqueo de capitales, al actuar de intermediarios para una supuesta empresa, Finalvision.org, que en febrero de 2007 los captó mediante envíos de correo electrónico masivo. Ellos recibían dinero en sus cuentas y posteriormente lo enviaban a través de Western Union a ciudadanos rusos en ese país, quedándose con el 10 por ciento como comisión. Según el término usado por los agentes de la Guardia Civil que testificaron, actuaban como 'mulas'.

La fiscal mantuvo que eran sabedores de que el dinero, en total 30.600 euros, no podía proceder de un negocio lícito. De hecho, se sustrajo de una cuenta corriente del Ayuntamiento de Peralta de Alcofea mediante un sistema de estafa por Internet. El ministerio público pidió para cada acusado dos años de prisión y multa de 40.000 euros por el delito de blanqueo, y alternativamente 2 años y 6 meses por estafa informática, al entender que, aunque no fueran autores del robo, "formaron parte de la cadena" del fraude al Ayuntamiento.

El secretario municipal habló en la vista del grave quebranto que supuso para las cuentas de un Ayuntamiento tan pequeño y dijo que se repuso mediante un crédito que luego el banco condonó. Pese a ello pagaron más de 2.300 euros en comisiones. "Desconozco cómo accedieron a la cuenta, yo nunca di mi clave", dijo.

Por su parte, las defensas pidieron la absolución. Alegaron que "eran unos miembros más de la legión de imprudentes necesitados", "engañados por mafias internacionales", personas sin trabajo y con hijos a los que era fácil captar. Un letrado calificó el juicio de "exagerado". "No hablamos de los testaferros de Julián Muñoz sino de tres desgraciados. El delito de blanqueo no se hizo pensando en ellos", dijo.

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