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ACCIDENTES

Alerta por las crecidas de los barrancos, que ya se han cobrado dos vidas este mes

Hallados los cuerpos de dos montañeros navarros desaparecidos hace tres meses en Francia.

Las dos víctimas mortales que ya se han cobrado esta primavera los barrancos de la provincia -una joven de 36 años de San Martí de Tous (Barcelona) que falleció el sábado en el Cebollar (Torla) y un hombre de 49 años vecino de Manresa (Barcelona) que murió el 1 de mayo en el Gordo de Liri (Castejón de Sos)- han elevado el nivel de alerta ya que la subida de las temperaturas en la última semana ha acelerado el deshielo en alta montaña y con ello el peligro de crecidas.

Así lo aseguró ayer Miguel Domínguez, jefe del GREIM de la Guardia Civil de Boltaña, que el sábado participó en el rescate de Gemma R. M., que murió mientras descendía un salto de agua de 30 metros de altura con un fuerte caudal debido, en principio, a algún contratiempo con la cuerda.

Un compañero de descenso de la barranquista fue quien avisó a la Guardia Civil sobre las 17.00 de que la joven se había ahogado. Al llegar a la zona, los especialistas y un médico del 061 solo pudieron certificar su muerte. El siniestro se produjo en el cuarto rápel del Cebollar "cuya dificultad no está tanto en el descenso, como en la cantidad de agua que baja ahora mismo por el salto". Al parecer, la víctima intentó descender por el centro de una cascada y aunque aún se están investigando las circunstancias del accidente, la principal hipótesis que se baraja es que tuvo algún problema con la cuerda -un rizo o un nudo- "porque cuando te están cayendo encima tantos litros de agua por segundo, si no solucionas cualquier contratiempo enseguida, las fuerzas al final te fallan". Su compañero, al darse cuenta de que la joven no respondía a ninguna señal, bajó y la sacó del agua ya sin vida. Sus familiares llegaron a última hora del sábado a Boltaña para trasladar su cuerpo a Barcelona.

Al parecer, la víctima tenía bastante experiencia en descenso de barrancos y en espeleología, aunque el jefe del GREIM de Boltaña resaltó que el Cebollar es un barranco muy estrecho y sinuoso que dado su gran caudal, solo está al alcance de gente muy experta. Y aun así, "lo conveniente es hacerlo con menos agua de la que lleva ahora", destacó.

Domínguez insistió, además, en que la situación del Cebollar es similar en casi todos los barrancos que aún tienen nieve en las zonas altas, "porque están recibiendo el agua del deshielo y si ya son congostos, las cascadas se vuelven mucho más fuertes y virulentas".

Ayer, la Guardia Civil rescató a otra barranquista de 46 años que se fracturó la tibia y el peroné en el Fornocal, en Colungo, y a una mujer de 73 años y vecina de Barcelona que se lesionó en un tobillo en el sendero a la ermita de la Virgen de la Cueva, en Jaca.

Sepultados por un alud

Por otra parte, este fin de semana se ha resuelto la desaparición en Francia hace tres meses de dos montañeros navarros de 47 años en cuya búsqueda colaboró la Guardia Civil de Jaca. Un vecino de Lescún (Francia) que participaba en una batida organizada por los familiares halló los cadáveres en una ladera que aún no había sido rastreada. Todo indica que murieron sepultados por un alud.

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