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La caída de aludes obliga a evacuar el balneario de Panticosa y corta los pasos de Bielsa y Portalet

Una avalancha entre Parzán y la boca española del túnel de la A-138 cerró el paso fronterizo a las 19.00.Tras el desalojo de los 47 clientes del resort, un gran desmonte de nieve cubrió la calzada.

Una patrulla de la Benemérita
La caída de aludes obliga a evacuar el balneario de Panticosa y corta los pasos de Bielsa y Portalet
L. ZAMBORAIN

La caída de varios aludes a lo largo de la jornada obligó ayer por la mañana a desalojar el balneario de Panticosa y cortó el tráfico en dos de los tres pasos fronterizos. El Portalet (A-136 Biescas-Francia) se cerró por la tarde para limpiar la calzada de aludes, mientras que la caída de una gran avalancha en la boca española del túnel de Bielsa (A-138, de Barbastro a Francia) cortó el paso fronterizo a las 19.00. En ninguno de los casos hubo víctimas.

 

Al cierre de esta edición, los operarios del consorcio francoespañol creado para el mantenimiento del túnel de Bielsa trabajaban en la limpieza de la zona, situada a unos cinco kilómetros antes de llegar al paso, para poder reabrirlo cuanto antes. Según informó la Guardia Civil, fue el segundo alud en esta zona, después de un desmonte más pequeño del que recibieron aviso a las 15.30. Los equipos de montaña con base en Boltaña y Panticosa acudieron con los perros para asegurarse de que no había nadie atrapado, detallaron a última hora.

 

Por otro lado, el balneario de Panticosa se desalojó tras la caída de dos pequeñas lenguas de nieve en la carretera de acceso al complejo (A-2606) durante la mañana. Cuarenta y siete clientes abandonaron el resort en sus vehículos en torno a las 12.30 como medida de precaución por el alto riesgo de que se produjeran nuevos desmontes de nieve sobre la calzada. Al menos salieron a tiempo, porque en torno a las 14.00 cayó un alud con una gran cantidad de nieve a mitad del recorrido. La dirección general de Carreteras del Gobierno de Aragón, cuyos técnicos detectaron el primer desmonte, ordenó el desalojo y el cierre de la carretera hasta que el peligro aminore. Hoy se revisará la zona para determinar cuándo se puede reabrir.

 

Pero no fue la única vía que se cerró como como medida preventiva por el importante riesgo de aludes del que advirtió la Agencia Estatal del Meteorología (Aemet). En Torla, por la mañana, también se cortó la carretera autonómica A-135, a unos dos kilómetros pasada la población, desde el puente de los Navarros hasta la pradera de Ordesa. Al mismo tiempo, sigue cerrada la carretera A-139 hasta los Llanos del Hospital de Benasque desde que el jueves de la semana pasada cayera un alud.

Según fuentes del Gobierno de Aragón, el elevado riesgo que existió ayer no se había dado en muchos años. Por ello, se tomó la decisión de cortar el acceso a Panticosa, por lo que los técnicos de Carreteras, acompañados por la Guardia Civil subieron antes de las 10.00 para ordenar la evacuación. Para salir de allí, los cuarenta y siete clientes recorrieron en sus vehículos los 6,5 kilómetros que estaban cortados, pero escoltados por la Guardia Civil.

 

En su mayoría eran esquiadores que acudieron a disfrutar una semana de la nieve pero tuvieron que marchar un día antes de lo previsto. De ellos, el 60% para poder completar su estancia en la zona se ha realojado en el hotel Las Margas de Sabiñánigo, perteneciente también a la empresa Aguas de Panticosa S. A., del grupo Nozar. Además, también marchó parte de la plantilla del hotel del turno de mañana, aproximadamente la mitad de los que estaban. Todavía permanecen allí media docena de trabajadores y otros que ya no pudieron incorporarse.

Una solución para Panticosa

No es la primera vez que los clientes del balneario tienen que evacuar el complejo o quedarse unos días más de lo previsto. La última vez sucedió a mediados de enero, cuando permanecieron aislados varios días por el mismo motivo. Por ello, el director comercial, David Rey, apuntaba ayer que "es una situación complicada, pero hay que saber buscar una solución". "Con lo que cuesta subir a la gente a la montaña, no puede ser que en el siglo XXI se tenga que cortar el acceso cada poco tiempo", criticó. Aunque admite que es un valle más cerrado, apunta que estos problemas no existen en el resort de la estación de Boi Taüll, donde se provocan los aludes para evitar los riesgos. Por su parte, el Gobierno de Aragón informó ayer de que no hay una solución para esta vía de casi 8 kilómetros. El motivo es que el riesgo de aludes existe en todo el trazado y colocar viseras sería demasiado costoso.

350 clientes sin poder entrar

El director comercial del balneario de Panticosa estaba pendiente ayer por la tarde de la información de los técnicos de Carreteras. Pero hasta hoy no se sabrá si se puede reabrir el paso. Según las reservas con las que cuentan, unos 350 clientes tienen prevista su llegada hoy para ocupar 180 habitaciones de las 237 que ofrecen al público. No obstante, a última hora siempre se suma más gente por lo que, tal y como ha sucedido en los últimos fines de semana, la ocupación media se sitúa entre el 85% y el 90%. Entre semana, se completan un 40% de las habitaciones. "Ahora que hemos conseguido unos buenos niveles de ocupación, esta situación nos trastoca mucho", comenta.

 

El alcalde de Panticosa, José Luis Pueyo, también estaba pendiente del tiempo puesto que la estación de esquí estuvo cerrada por el viento. Según detalló, el alud de primera hora de la mañana fue tan solo una pequeña cola de nieve junto a una zona de curvas en zig zag, donde se sitúan tres viseras antialudes. No obstante, después se desprendió otro pequeño cúmulo de nieve, según informó la Guardia Civil. Por ello, los técnicos de Carreteras decidieron interrumpir el paso. Y lo hicieron a tiempo porque a las 14.00 cayó un alud de gran tamaño, informó el alcalde.

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