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El Colegio de Arquitectos paraliza el proyecto de su sede en el solar de Zarandia por la crisis

Vista del solar de la calle de Zarandia con la catedral al fondo y los restos arqueológicos
El Colegio de Arquitectos paraliza el proyecto de su sede en el solar de Zarandia por la crisis
JAVIER BLASCO

La hierba seguirá creciendo sobre los restos arqueológicos del solar de Zarandia, en el casco antiguo de Huesca. El Colegio de Arquitectos ha paralizado la construcción de la que iba a ser su nueva sede debido a la crisis. La situación económica generalizada impide que la entidad pueda afrontar un gasto de casi 4 millones de euros, que es lo que costaría el edificio. El proyecto básico y el de ejecución están pagados y han culminado todos los trámites administrativos, incluso se llegó a pedir presupuesto a las constructoras, "pero es un gasto muy elevado y en la situación actual no podemos acometerlo", afirmó Luis Galicia, presidente de la demarcación oscense del colegio.

La nueva sede, que tenía que entrar en funcionamiento a lo largo de este año, iba a solucionar los problemas de espacio que el organismo profesional sufre en su actual ubicación, un chalé de la calle del Parque. Además, pretendía convertirse en un edificio emblemático, tanto por su diseño como por su situación, en el centro histórico y sobre unas ruinas de diferentes épocas que quedarían a la vista. Pero la crisis ha frenado estos planes. "No es el momento de hacer una inversión tan grande, tal vez si las cosas mejorasen...", apuntó Galicia.

El Colegio de Arquitectos de Huesca compró al Ayuntamiento de Huesca el solar de la calle de Zarandia a finales de 2004 por 209.000 euros. Convocó un concurso de ideas al que se presentaron 75 propuestas y, de las seis finalistas, se eligió el proyecto presentado por un estudio de arquitectura de Madrid. Mientras se avanzaba en el diseño del edificio, con un presupuesto estimado de 3,7 millones de euros, la junta rectora de colegio hizo cuentas y acordó solicitar un crédito a 40 años para costear la nueva sede. El largo plazo supondría que la amortización del préstamo no recayese solo en los colegiados en el momento de construcción del edificio. Por aquel entonces eran 150 los profesionales adheridos, hoy son unos 170. "Pero somos un entidad sin ánimo de lucro y no podemos imponer a los colegiados una carga similar a la hipoteca de un piso", dijo el presidente de los arquitectos de Huesca.

A la crisis económica se suma la incertidumbre sobre el futuro del colegio. La Ley ómnibus para eliminar las trabas burocráticas del sector de los servicios en España y adaptarlo a la directiva de la Unión Europea facilita el acceso al libre ejercicio de la profesión, de forma que los arquitectos podrán asociarse como sociedad anónima. También se suprime la obligación de someter los proyectos de construcción al visado del colegio. Las cuotas y los visados son las fuentes de financiación de este organismo profesional.

Según como evolucione la crisis y la implantación de la ley, el Colegio de Arquitectos de Huesca "podría replantearse si merece la pena embarcarse en un edificio nuevo", apuntó Luis Galicia. No obstante, "la idea es que algún día pueda construirse y si la situación mejora lo acometeremos", añadió.

De momento, los arquitectos mantendrán su sede en el edificio donde están hace más de 20 años y donde, además de pagar el alquiler, han hecho obras de mantenimiento. El colegio no se ha planteado desprenderse del solar, que se limpia "de vez en cuando".

Casa Vilas y la cárcel

El de Zarandía no es el único suelo pendiente de construcción en el centro de Huesca. En la esquina del Coso Bajo con la calle de Ramiro el Monje está desde hace siete años la 'mella' que dejó el derribo de Casa Vilas. Aquí se hallaron restos de la muralla medieval y de una conducción de agua que cruza la parcela.

Patrimonio ha dado el visto bueno al proyecto urbanístico, que prevé la construcción de unas 25 viviendas con garaje y el mantenimiento del pasaje de la Nevería que unía las calle de Ramiro el Monje y de Goya. La muralla no puede tocarse, pero la acequia puede bajar de cota. Queda pendiente hacer nuevas catas junto al Coso. Teresa Correas, propietaria, explicó que ya está en el Ayuntamiento el proyecto de reparcelación, pero reconoció que todavía tardará en empezar a construirse.

También está a la espera de mejores tiempos el solar de la cárcel, propiedad de Instituciones Penitenciarias. Salió a subasta dos veces para la construcción de 200 viviendas. Nadie lo quiso. La prisión se derribó hace año y medio y el terreno se valló. Los vecinos del Perpetuo Socorro piden que se limpie de maleza y de basuras.

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