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Dos años después de la tragedia de la Manhattan, vuelven a exigir justicia

Más de cien personas, la mayoría familiares y amigos de los 2 fallecidos y de los 7 heridos, salieron ayer a la calle en Huesca para que su dolor y su impotencia no caigan en el olvido.

Julia Bernad, la madre de uno de los dos muertos en el atropello, leyó un conmovedor escrito
Dos años después de la tragedia de la Manhattan, vuelven a exigir justicia
JAVIER BLASCO

"Soy la madre de Benito y el martes día 28 hará dos años que arrebataron la vida de mi hijo". Esta estremecedora frase encabezó ayer el comunicado que leyó Julia Bernad con el que quiso recordar a su hijo y a las otras ocho víctimas que dejó el 28 de julio de 2007 el accidente de tráfico ocurrido a las puertas de la sala Manhattan de Huesca, después de que Víctor Manuel Gómez Ribero, un joven de 22 años, arrollara presuntamente con su coche a un grupo de personas que salía del local.

Más de un centenar de oscenses, entre ellos muchos familiares y amigos de los dos fallecidos (Benito Joaquín Ríos Bernad, de 27 años, y Ángel Javier Pérez Porte, de 40) y de los siete heridos (José Antonio Rodríguez, Miguel Leris, Santiago Mainer, Francisco Carruesco, Fernando Omiste, Javier Alós y María Mar Fumanal) se congregaron a las 20.00 en la plaza de Navarra para mostrar su dolor y exigir justicia ante el brutal atropello ocurrido hace dos años.

Y lo hicieron encendiendo velas y mostrando tres pancartas en la que se podía leer "Más justicia y menos accidentes", "Han pasados 2 años ¡No olvidamos" y "Voces contra el olvido", esta última recordando el nombre del concierto de rock organizado en abril como homenaje a las víctimas.

Julia Bernad recordó que el fin del acto era "intentar que no se olvide ese monstruoso amanecer que mataron a mi Beni y a Javier". Tuvo un recuerdo especial para los heridos "alguno de los cuales, con suerte, está mejorando pero no creo que puedan olvidar", y para sus padres y familiares "a los que mutilaron". Entre lágrimas, aseguró que el primer año de la tragedia "solo veía a mi hijo en mi alma y ahora creo verlo en muchos chicos" y que aunque aún espera que aparezca, "nunca viene".

Relató que todos los atardeceres desde aquel día "son de angustia" y que "lloro de dolor, de impotencia y de rabia". Sin embargo, dejó claro que "mientras viva, mi voz y mi escritura exigirán justicia".

Julia Bernad tuvo palabras muy duras para el presunto autor de la tragedia, Víctor Manuel Gómez Rivero, porque "fue una mano ejecutora -en referencia a él- quien cambió muchas vidas", pero también se preguntó "¿cuántos culpables están detrás de él?". En este sentido, criticó duramente a la Justicia porque, en su opinión, "protege y cuida a asesinos y violadores que están en las cárceles con todas las comodidades pagadas por el trabajador, incluyendo a padres y familiares de las víctimas". Finalmente, reclamó que la ley "no defienda la injusticia sino que la tiene que escribir el pueblo trabajador y honrado". Los asistentes aplaudieron sus palabras y dejaron escapar muchas lágrimas.

Al acto acudieron algunos de los heridos, entre ellos José Antonio Rodríguez, que sufrió la amputación de las piernas y una ceguera irreversible. Casi dos años después, sigue hospitalizado en Zaragoza de lunes a viernes, donde hace rehabilitación para adaptarse a sus prótesis pero confía en regresar a casa definitivamente este año. Hizo hincapié en que "lo primero es la recuperación" y que por ello de momento no le preocupa el juicio. "Ya llegará", dijo.

Víctor Manuel Gómez Rivero sigue en la cárcel a la espera de juicio. Recientemente, la Audiencia de Huesca prorrogó su prisión provisional hasta un periodo máximo de otros dos años atendiendo al "peligro de fuga" y a la "elevada penalidad" a la que podría enfrentarse ya que se le imputan, entre otros, dos delitos de homicidio doloso.

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