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El ataque del oso al cazador de Arán reactiva la oposición de los ganaderos a la reintroducción

Algunos empresarios turísticos se quejan, otros creen que el animal puede convertirse en un atractivo para la zona

El ataque de un oso a un cazador en el valle de Arán (Lérida) ha destapado la caja de los truenos que llevaba meses en calma. Los ganaderos han vuelto a saltar a la palestra mostrando su oposición al animal y sus organizaciones agrarias insisten en que los plantígrados traídos de Eslovenia son más carnívoros y agresivos. En el puesto contrario se sitúan los ecologistas, que insisten en que se trata de incidente "aislado" y que el animal pudo sentirse acorralado en la batida. Y en el medio, el turismo, un sector en el que se pueden encontrar opiniones para todos los gustos.

"Por mí si desapareciera ahora mismo… A mí solo me traer complicaciones y un montón de problemas". Lo dice Martín Gastón, un veterano pastor ansotano que cada año sufre las consecuencias de cohabitar con el oso. "Ahora mismo tengo pendiente un ataque. El otro día vieron rastros en una zona de pinar de Segarra, donde tengo las ovejas. A los dos días me encontré el ganado totalmente desperdigado y una res muerta", comentó y, poco después, sentenció: "pues seguro que fue Camille, pero a ver qué me dicen los técnicos".

La opinión de Gastón no dista mucho de la de Ángel Aznar, presidente de la Asociación de Ganaderos del valle de Broto. "Los mayores siempre nos han contado la multitud de problemas que causaba el oso. Y que después de extinguirse los vuelvan a soltar…", explicó. El tiene clara su postura, está totalmente en contra del animal, de que haya reintroducciones de osos eslovenos "que son muy feroces y atacan, como ya ha demostrado" e insistió en que ya habían alertado, durante la última reintroducción llevada a cabo por Francia en 2006, de que esto podía suceder. "Ves que poco ha tardado. E igual que ha sido un cazador, podría ser un turista o un pastor", añadió el ganadero.

El sindicato al que pertenece, Asaja, fue incluso más allá y propuso que el Gobierno de Aragón se plantee crear una reserva natural acotada para los osos de modo que puedan vivir en libertad sin temor a daños personales. Y es que para ellos, la convivencia de este animal con el hombre es incompatible.

Desde el otro sindicato agrario, Uaga, alegaron que "en Huesca no estamos exentos de que ocurra algo similar". David Solano, presidente de la agrupación, advirtió que no podemos comparar esta tierra con Cantabria, "allí el oso es autóctono, no tan peligroso y allí los ganaderos son principalmente de vacuno y equino", mientras que en el macizo pirenaico está "más humanizado". Respecto a la reintroducción realizada por Francia y que parece haberse paralizado, Solano informó que ni las formas, ni la falta de información de las administraciones les convencen. Son casi casi los mismos términos que utiliza el presidente de la Federación de Caza en Aragón, Fernando Tello: "La cordillera cantábrica es cuadrada, impenetrable y hay pocas pistas, mientras que el Pirineo es más permeable y la masa forestal es en algunos territorios incluso escasa. Aquí el ganado es lanar, mientras que en Cantabria este tipo es anecdótico".

Tello, además, recordó que los cazadores tienen un protocolo para evitar que se registren sucesos similares en el que se recoge que se les avisará si hay osos para trasladar las cacerías y en el que se explica que deben realizar si se tropiezan con uno, y quiso hacer hincapié en que el cazador catalán tuvo un comportamiento "impecable y siguió al pie de la letra el manual" a pesar de estar armado. "¿Y si mañana es un buscador de setas u otra persona que deambule por las masas forestales?", preguntó. No obstante, insistió en que no tiene claro si se trata de un hecho aislado o no, por lo que prefirió no posicionarse. "La experiencia nos lo dirá. Si se repiten, el animal no es fiable, si es esporádica, igual sí".

"Incentivar el turismo"

Dentro del sector turístico hay empresarios que temen que la presencia del oso pueda ser perjudicial y también quien, bien gestionado, asegura que puede ser un potencial turístico, como en Somiedo (Asturias). Francisco López, del hotel Frauca de Sarvisé, consideró "absurdo" todo el proceso de reintroducción, un proyecto que para el "se ha hecho a la ligera". "¿Cómo es posible que se traiga una 'fiera' a un territorio en el que hace años la convivencia era ya prácticamente imposible?", preguntó. Y añadió que la noticia del ataque no ha pasado desapercibida para los turistas que estos días se interesa por si había osos en la zona, si atacan…

Sin embargo, Jorge Llanas, presidente de la Asociación Turística de Benasque no lo tiene tan claro. "Bien tratado puede ser positivo, en Asturias lo explotan turísticamente de maravilla. Yo creo que eso es lo que hace falta, iniciativas que incentiven el turismo", incidió. Ahora bien, reconoció que los osos, en su tiempo, vivieron en el Pirineo cuando existía una forma de vida muy diferente y que en los tiempos que corren hubiera sido necesario que las sueltas realizadas por Francia no se hubieran hecho porque sí, sino "con un programa firme, las ideas claras, y con garantías y demás ayudas para todos los perjudicados". También de ayudas para los afectados y de que se las compensaciones cubran toda la pérdida habló Raúl López, presidente de la Asociación de Defensa de Entidades Locales del Pirineo Aragonés (Adelpa).

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