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Entrenando en el patio de caballos

El futuro Parque de Bomberos de Huesca, que estará operativo dentro de un año y medio, solventará las actuales carencias de espacio que sufren los 35 efectivos del Cuerpo, los cuales se han visto obligados a agudizar el ingenio para desarrollar su trabajo en condiciones.

El Ayuntamiento de Huesca trabaja ya en la redacción del proyecto del nuevo parque de bomberos, que estará ubicado en una parcela de 12.000 metros cuadrados y que dará especial relevancia a la formación con la construcción de una "escuela de fuego". Sin embargo, hasta que esté operativo a finales de 2009 o principios de 2010, los 35 efectivos del servicio deben agudizar el ingenio a diario para poder trabajar en buenas condiciones ya que el actual edificio, construido hace 22 años en la plaza de Mosén Demetrio Segura, se ha quedado pequeño y obsoleto.

La imaginación en muchas ocasiones es poder y una prueba de ello es que los bomberos, en su afán por mantenerse en plena forma para estar lo mejor preparados posible para cualquier actuación, han instalado su propio rocódromo en el patio de caballos de la plaza de toros. Pero el coso taurino, que está literalmente pegado al actual parque, no solo se ha convertido en un gimnasio improvisado ya que también aprovechan el espacio de los vomitorios para hacer prácticas de excarcelación con coches de la chatarra. Además, se usa como parquin para 6 vehículos, entre ellos los de Protección Civil, ya que no hay espacio suficiente en las cocheras, las cuales también son demasiados pequeñas para albergar la nueva autoescala que está previsto comprar a medio plazo.

Bicicletas de segunda mano

El paso del tiempo también ha dejado huella muy visible en el resto de dependencias del parque. Una de las que necesitaría una mejora sustancial es el gimnasio, ya que los bomberos apenas disponen de unos pocos juegos de pesas, dos mantas que hacen las veces de colchonetas y algunas máquinas viejas e incluso recicladas. "Las dos bicicletas estáticas, por ejemplo, las compramos de segunda mano por 100 euros", comentan. Por fortuna, la renovación no tendrá que esperar a la inauguración del futuro parque ya que el Ayuntamiento de Huesca acaba de gastarse 6.000 euros en la compra de aparatos.

La falta de espacio ha hecho que los componentes hayan tenido que improvisar lugares insospechados para usarlos como almacén. El caso más curioso, sin duda, es una caseta prefabricada, que en su día se usó para la Feria del Libro, donde se guardan las botellas de los equipos de respiración y los compresores de aire.

Además, el dormitorio principal solo tiene seis camas, por lo que cuando hay una guardia de siete bomberos, uno de ellos se tiene que subir al segundo piso para echar una cabezada en un cuarto que está reservado a bomberos de otros parques cuando vienen a Huesca a hacer prácticas. El aula de formación actual, con 20 plazas de capacidad, también se ha llegado a usar para tender las fundas de los colchones.

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