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Aragón

GRAN SCALA

Gran Scala vuelve a abrir el abanico y negocia contra reloj en seis pueblos

A dos semanas de la fecha prevista para la primera piedra, el complejo sigue sin ubicación. Sus promotores tiran la toalla en La Almolda y apuestan ahora, entre otras, por Ballobar

¿Qué ha sido de Gran Scala? Es la pregunta que se hacen desde hace semanas los aragoneses. Tras ser presentado a bombo y platillo en diciembre de 2007 y atravesar todo tipo de avatares en la primera mitad del año, el proyecto para el que sería el mayor complejo de ocio y juego de Europa parece haber dormido este verano el sueño de los justos.

Los responsables de International Leisure Development (ILD), el consorcio promotor, aseguran sin embargo que el proyecto sigue vivo. Al igual que los responsables autonómicos, que aguardan a que la empresa mueva ficha para empezar su tramitación y piden paciencia. Pero lo cierto es que hoy por hoy -casi nueve meses después de que Monegros imaginara su futuro a Gran Scala- el complejo no tiene todavía ubicación.

Ninguna de las opciones exploradas hasta el momento ha conseguido aunar los intereses de los monegrinos con los de los promotores. Y después de meses de negociación y tiras y aflojas con los propietarios, se ha terminado por desandar el camino. De hecho, después de haber reducido esta primavera los posibles emplazamientos a tres, ILD se ha visto obligado a volver a abrir el abanico ante las dificultades con las que se ha encontrado.

En estos momentos, el pool de empresas tiene abiertos varios frentes y está tanteando hasta una media docena de posibles emplazamientos. Ante el retraso que acumula el proyecto -cuya primera piedra se iba a colocar el próximo día 15 de septiembre- negocia contra reloj, y a la desesperada, y antepone las posibilidades de cerrar cuanto antes la operación a otros criterios. "El tiempo es dinero", reconocen fuentes cercanas al proyecto, que no ocultan su preocupación por el posible paso atrás de algunos de los operadores comprometidos con el proyecto.

Por eso, el consorcio prioriza aquellos emplazamientos repartidos en manos de pocos propietarios. Y esta condición ha acabado por hacer "imposible" la opción de La Almolda, dividida en algo más de 80 vecinos, y que a principios de verano parecía la más favorable. Después de mantener varias reuniones con los dueños del terreno, ILD ha terminado por tirar la toalla en una ubicación que además no le ha convencido del todo desde el principio.

Menos dividida se encuentra la opción que "más gusta" ahora a los promotores: Ballobar, en la comarca del Bajo Cinca. Estuvo en las quinielas desde el principio, pero las conversaciones se habían mantenido hasta ahora en secreto. La cercanía al AVE y a la autopista permitirían que el complejo tuviera dos entradas naturales. Pese a ser la preferida, "no es la más segura". Unos cuarenta propietarios se reparten el terreno.

También se sigue hablando en Villanueva de Sigena con dos de los tres propietarios de la finca El Sisallar, que fue el primer objetivo de ILD. Y así hasta una media docena de emplazamientos. Entre las opciones que no han trascendido, figuran precisamente aquellas que contarían con más posibilidades de materializarse, dado que el terreno está distribuido en muy pocos propietarios. Aunque ya no se atreven a dar plazos -se habló primero de febrero y luego de abril- los promotores quieren cerrar la ubicación en septiembre. "No puede demorarse más", insisten fuentes cercanas.

También el Gobierno aguarda la compra del terreno y aunque en sus declaraciones oficiales se mantiene frío, sin micrófono de por medio habla de avances en una de las opciones y confía en que el proyecto salga adelante pronto. Eso sí, insiste en que el Ejecutivo ya ha hecho sus deberes y solo cuando esté cerrada la ubicación comenzará a tramitar el proyecto.

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