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Aragón

GESTIÓN MUNICIPAL

El informe plantea dudas sobre todo el procedimiento

El órgano fiscalizador censura la gestión del Ayuntamiento en los proyectos vinculados con la muestra. El informe, que se enviará ahora a la Fiscalía y a las Cortes Generales, plantea dudas sobre todo el procedimiento.

El informe plantea dudas sobre todo el procedimiento
El informe plantea dudas sobre todo el procedimiento
OLIVER DUCH

Facturas por valor de más de un millón de euros que pagó el Ayuntamiento de Zaragoza aunque no estaban amparadas por ningún contrato formalizado que las justificase, convenios en los que el Ayuntamiento dio a Expoagua muchas más competencias de las que podía ceder, falta de informes jurídicos para algunas adjudicaciones clave, una comisión del 4,9% que se cobraban entre administraciones a costa de los zaragozanos, un estratégico aplazamiento municipal del pago de las múltiples deudas de 2007 y 2008 a 2011? Y mucho más.

El Tribunal de Cuentas ha destapado una larga lista de irregularidades en la gestión en la Expo por parte del Ayuntamiento de Zaragoza. El informe, al que ha tenido acceso HERALDO, cuestiona prácticamente todos los vínculos que creó el gobierno municipal para externalizar proyectos, obras y todo tipo de actuaciones que en algunos casos deberían haber estado impulsadas por el propio Ayuntamiento sin posibilidad de cesiones ni de evadir controles establecidos.

Las irregularidades detectadas van desde el inicio de la organización de la muestra hasta su finalización. El informe empieza recordando que el Ayuntamiento basó su relación con el Gobierno central y la DGA a través de la firma de varios convenios, sobre los que cuestiona que tengan base "legal". Y deja claro además que esos convenios no eran suficientemente claros. "No incluyeron una memoria justificativa de las necesidades que pretendían satisfacer", explica el Tribunal de Cuentas, que además denuncia que hicieron una previsión de gasto de más de 800 millones "sin ningún estudio ni informe que soportara estas estimaciones".

Si el inicio ya tiene irregularidades, estas continuaron en los siguientes pasos. Por ejemplo, el Tribunal de Cuentas denuncia que el Ayuntamiento hizo un empleo "irregular" de sus acuerdos con Expoagua abusando de la "cesión de sus competencias". Hay que recordar que la tramitación de contratos por parte del Ayuntamiento de Zaragoza -que es lo que se saltó- tiene unos requisitos que pretenden evitar la discrecionalidad en las adjudicaciones.

Sin embargo, siempre según el Tribunal, el Ayuntamiento cedió a Expoagua por ejemplo las competencias de "adjudicación y formalización de los contratos" en las encomiendas de gestión. Y aquí el informe enumera irregularidades en la urbanización y edificación del Parque del Agua, del Club Náutico y del embarcadero del azud. En todas ellas, "el Ayuntamiento no precisó los procedimientos por los que se debían llevar a cabo".

También denuncia el Tribunal que el Ayuntamiento cedió por ejemplo la responsabilidad de las obras en el Balcón de San Lázaro sin ni siquiera presupuestar el coste que iba a tener la actuación.

El informe del Tribunal -que estos días se eleva a la Fiscalía y al Congreso como parte del trámite habitual-incide en que estas "deficiencias y omisiones dieron lugar a actuaciones discrecionales y a la remisión de facturas al Ayuntamiento, que no estaban incluidas en su ámbito objetivo".

"Sin procedimientos de control"

El Ayuntamiento de Zaragoza y Expoagua tenían teóricamente las herramientas necesarias para que ninguna de estas irregularidades ocurriesen. Por ejemplo, habían acordado la creación de "comisiones de seguimiento y coordinación". En ellas las diferentes administraciones y la sociedad de la Expo debían examinar cómo iban los proyectos, analizar los diferentes compromisos, asegurarse de que no había duplicidades y que lo que uno hacía se correspondía con lo que el Ayuntamiento demandaba, etc. Sin embargo, "se produjeron paralizaciones de obra, demoliciones e incluso la necesidad de rehacer obra ejecutada como consecuencia de la descoordinación", denuncia el Tribunal. Esto sucedió porque en realidad nunca se pusieron en marcha estos mecanismos. "El Ayuntamiento no estableció procedimientos específicos para el control". No supervisó "el cumplimiento de los compromisos asumidos", insiste.

El relato continúa. A las irregularidades en los contratos que encarga a Expoagua, se unen las que hay en los que impulsó el propio Consistorio. El Tribunal de Cuentas denuncia que el Ayuntamiento promovió "importantes modificaciones" en los contratos que iba adjudicando, aumentando en algunos casos su coste más de un 20%. Todo con cargo a la deuda, según explica el mismo informe, cuyo pago se aplazó hasta 2011.

El informe hace también mención a la forma en que se consiguió el suelo. Plantea que, aunque se diseñó como si fuese un convenio con una "entidad financiera", en referencia a Ibercaja, la fórmula que articuló el Ayuntamiento es "un auténtico contrato patrimonial y complejo, de permuta". El informe censura que el procedimiento municipal fuese "sin publicidad, transparencia y concurrencia".

El órgano fiscalizador también cuestiona las adjudicaciones de algunos servicios. Por ejemplo, el informe hace referencia a los barcos del Ebro. Explica que la ley obliga al Ayuntamiento, cuando se hace una encomienda de este tipo, a fijar "el plazo de vigencia, la naturaleza y el alcance de la gestión encomendada". Y nada de esto se hizo. El informe, de más de 150 páginas, concluye con un apartado económico, en el que analiza todo lo que esto ha conllevado en las finanzas municipales y donde plantea que aproximadamente la mitad de la deuda actual está vinculada con la Exposición Internacional.

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