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Aragón

N-232, ¡UNA SOLUCIÓN YA!

El tramo sin desdoblar de Figueruelas a Mallén suma 80 muertes en una década

El último siniestro en esta zona, que se produjo el pasado lunes, eleva a nueve el número de fallecidos en 2008.

La evolución de víctimas mortales en las carreteras españolas, según la DGT, no deja de descender en los últimos años. Algo muy distinto sucede en el tramo sin desdoblar de la N-232 entre Figueruelas y Mallén, donde las cifras de fallecidos no solo no bajan, sino que incluso han aumentado desde 2006. En conjunto, en la última década casi 80 personas han perdido la vida en una de las carreteras nacionales con mayor índice de tráfico pesado de todo el país. Pese a esto, ni su conversión en autovía ni la liberalización del peaje hasta Tudela parecen una realidad cercana.

El lunes se produjo el último siniestro mortal. El choque de dos turismos provocó la muerte de un matrimonio de Mallén que regresaba a casa tras visitar Zaragoza en el último día de las Fiestas del Pilar. Asimismo, el conductor del otro vehículo, un joven de 25 años natural de Pedrola, que volvía a su hogar después de trabajar, permanecía a última hora de ayer ingresado en la UCI del Hospital Miguel Servet de la capital, estable dentro de la gravedad.

Con estas dos ya son nueve las víctimas mortales en lo que llevamos de año en el tramo sin desdoblar de la N-232, el mismo que desde octubre de 1998 ofrece un balance de 77 muertos. Es decir, casi ocho fallecidos de media al año.

Los municipios claman por la conversión en autovía de esta carretera, una actuación que no será realidad al menos hasta dentro de tres años, con las perspectivas más optimistas. Con los datos en la mano, si el desdoblamiento se hubiese producido ya, se podrían haber evitado decenas de muertes, dadas las características de los accidentes: en su mayoría, colisiones frontales o frontolaterales. Esta ha sido la tipología de todos los siniestros con víctimas mortales desde enero de 2007, excepto uno: el atropello de un camión a un ciclista en agosto del año pasado.

También resulta preocupante la acumulación de accidentes en lugares concretos del tramo. De hecho, seis puntos kilométricos suman cuatro muertos o más en esta última década. Los dos más funestos son el 274, en el término municipal de Pedrola, y el 278, en Luceni, con ocho y siete víctimas respectivamente. Junto a esta zona destaca la situada al final del tramo, casi al comenzar ya la Autovía del Ebro en la localidad navarra de Cortes: en los tres últimos kilómetros, del 294 al 296, se acumulan en este periodo once fallecidos en un goteo constante.

El número de muertos ha variado año tras año, desde los doce que se registraron en 2003 hasta la ausencia de víctimas un año antes o los dos que aparecen en las estadísticas de 2002. Sí mantiene cifras muy elevadas desde hace 22 meses, ya que a los nueve fallecidos hasta octubre de este año hay que sumar los once registrados en 2007. La época del año en que se producen también presenta variaciones, aunque sí que es cierto que la mayoría acontecen en los meses de verano, de junio a agosto principalmente.

Los siniestros más graves en la última década se vivieron todos antes de 2003. El 30 de noviembre de ese año, cuatro personas fallecieron y otras tres resultaron heridas junto a la gasolinera de Bonavía, cuyos trabajadores son testigos habituales de accidentes en esta vía. Entre las víctimas se encontraban un niño de 2 años y una adolescente de 14. El suceso, que involucró a cuatro turismos, incluyó dos violentas colisiones tras las que los restos de los vehículos se llegaron a localizarar a 70 metros del lugar del choque.

Nueve meses antes, el 25 de febrero de 2003, otras cuatro personas perdieron la vida en la N-232, en el cruce a Mallén. Los bomberos precisaron de casi dos horas para rescatar al conductor herido de un vehículo, aunque no pudieron hacer nada por salvar a los ocupantes de un turismo y un camión, que fallecieron en el acto.

Finalmente, en Borja todavía permanece fresco el recuerdo del accidente del 15 de diciembre de 1999, cuando murieron cuatro trabajadores de General Motors que regresaban a sus hogares, en la cabecera comarcal, tras realizar el turno de mañana. El suceso consistió en una colisión frontal entre el turismo en el que viajaban los fallecidos, de entre 33 y 38 años, y un vehículo articulado, cuyo conductor resultó herido grave.

UGT pide "medidas drásticas"

La Federación de Transportes, Comunicaciones y Mar de UGT (TCM UGT) Aragón exigió ayer con "total urgencia" medidas "drásticas" que eviten las "constantes sangrías" tanto en la N-232 como en la N-II. Durante el tiempo que duren las obras de desdoblamiento, el sindicato planteó como una solución "consecuente y efectiva" la supresión de los peajes de las AP-2, entre Alfajarín y Fraga, y en la AP-68, entre Alagón y Tudela, y pidió a Fomento y a la DGA que lleguen a un "acuerdo" para propiciar su liberalización.

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