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Aragón

TRÁFICO

El tramo Alfajarín-Fraga acumula once fallecidos en los últimos cuatro meses

La trágica estadística de muerte y dolor de la Nacional II entre Alfajarín y Fraga no cesa de crecer. Con el accidente de ayer en el término de Fraga, son cinco las personas que han perdido la vida en ese tramo sin desdoblar en lo que se lleva de julio. Si se contabilizan los siniestros de los últimos cuatro meses, el lamentable registro asciende a once fallecidos en accidentes de tráfico.

El mismo drama que asoló ayer a una familia zaragozana se había producido hace apenas 23 días unas decenas de kilómetros más allá, en el término municipal de Pina de Ebro. El cruce para entrar a la localidad ribereña, con un cambio de rasantea menos de cien metros, es un conocido punto negro donde el pasado día 3 un autobús de la línea regular de Ágreda que se dirigía a Lérida se empotró contra un camión posicionado en el carril central de la calzada para incorporarse a la CV-604. Los dos profesionales al volante fallecieron, mientras que los cuatro viajeros del autobús resultaron heridos.

En junio, el escenario del anterior accidente mortal fue la localidad de Villafranca de Ebro. Un vecino del municipio de 78 años perdió la vida al volante de su vehículo cuando se incorporaba a la N-II desde un camino rural para intentar acceder a unas fincas que tenía al otro lado de la vía. El choque con un automóvil que circulaba por la nacional resultó fatal.

Mayo, con veinte fallecidos, fue un mes terrible en cuanto a siniestralidad en la red carretera de la comunidad. La N-II tampoco fue ajena a ese luctuoso hecho y se cobró la vida de tres personas en dos sucesos. El primero tuvo lugar el día 16 en el término de Alfajarín y se saldó con el óbito de un vecino de La Coruña, cuyo vehículo colisionó con un camión, y las lesiones graves de su esposa. El segundo siniestro, un choque frontal entre dos camiones, al parecer por un mal adelantamiento, se produjo en Candasnos. Ambos conductores perecieron.

Un mes después hubo un siniestro muy parecido en Villafranca de Ebro, aunque, a pesar de la aparatosidad, los dos camioneros pudieron ser rescatados con vida en esa ocasión.

Por último, en lo que respecta a los sucesos mortales de este año en la N-II, el 21 de abril se registro un accidente a la altura de la localidad de La Almolda. Se trató de un choque en cadena entre cuatro camiones y una furgoneta que originó que dos de esos vehículos ardiesen y sus ocupantes -dos personas- fallecieran carbonizados.

El siniestro obligó a un gran despliegue de cuerpos se seguridad y sanitarios, por lo que se cortó el tráfico durante más de seis horas y fue necesario desviar a los automóviles por la autopista entre Pina y Bujaraloz.

Protestas sin respuesta

La reiteración de accidentes y víctimas, que también se ha sufrido con dureza en la N-232, ha desatado una oleada de reclamaciones desde instancias políticas y sociales para que se liberen los peajes de la AP-2 y la A-68 que van en paralelo a los tramos de esas dos carreteras no desdobladas que presentan un grave problema para la seguridad vial.

El pasado día 7, el sindicato UGT, tras el suceso de Pina en el que murió un conductor de Ágreda, convocó un paro de cinco minutos en el sector del transporte por carretera que obtuvo un amplio respaldo.

Con el siniestro de ayer, en lo que va de año han muerto en las carreteras aragonesas 68 personas a causa de 55 siniestros. En esa estadística se incluye el atropello de cuatro peatones.

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