Despliega el menú
Aragón
Suscríbete

SEGUNDO JUICIO SOBRE EL YAKOLEV-42

El representante de una contratista denunciada por el accidente del Yak no se presenta ante el juez

Russi Batliwala, que tenía que declarar este lunes en la primera sesión del nuevo proceso judicial, no ha comparecido ante el tribunal que juzga a su empresa y a otras dos más relacionadas con el vuelo militar accidentado en Turquía y demandadas por familiares de 60 de los 62 fallecidos en el siniestro.

El Juzgado número 2 de Primera Instancia de Zaragoza celebra desde las 10.10 de este lunes, el nuevo juicio civil contra las empresas Ucranian Mediterranean Air (Um Air), Chapman Freeborn y Busin Joint Stock, demandadas por familiares de 60 de los 62 militares españoles fallecidos el 26 de mayo de 2003 en el accidente aéreo que sufrió el avión Yakovlev 42 en Turquía, cuando les transportaba desde Afganistán hasta la Base Aérea de Zaragoza. El representante de la contratista del vuelo Chapman Freeborn, Russi Batliwala, no compareció.

La primera sesión del juicio se ha celebrado en la sala número 12 del Edificio de Juzgados de la plaza del Pilar de Zaragoza. Numerosos familiares y amigos de los militares fallecidos han ocupado los ocho bancos destinados al público y otro grupo de allegados se ha quedado a las puertas de la sala judicial. El juicio ha concitado la atención de numerosos medios de comunicación.

Por indicación de la titular del Juzgado, la magistrada María Teresa Real, los abogados de la acusación preguntaron, simbólicamente, al ausente Russi Batliwala sobre la supuesta responsabilidad civil de Chapma Freeborn. Así, preguntaron si es cierto que tiene la responsabilidad general de contratación de las operaciones de la compañía; si firmó el contrato para transportar mercancías y tropas con motivo de la operación militar internacional de la ISAF en Afganistán; si tenía firmados contratos con la contratista de la OTAN denominada NAMSA para otros países y en qué términos.

También preguntaron si Chapman sigue trabajando con NAMSA; si, durante el vuelo, el personal tenía la formación adecuada; si se verificó el cumplimiento de todas las obligaciones legales y de qué manera; si la tripulación llevaba 24 horas trabajando; si la tripulación carecía de un lugar de descanso "suficiente" en la aeronave; a qué personas concretas Chapman Freeborno encargaba el control técnico de las aeronaves; si el contrato.

La defensa letrada de Chapman Freeborn rechazó la mayoría de las preguntas por considerar que son ajenas a la supuesta responsabilidad civil de su defendido.

Etiquetas