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ARTE

El Museo de Barbastro tendrá jornadas de puertas abiertas tras su inauguración

El centro se estrena el miércoles con una valiosa colección de arte sacro, aunque faltarán los bienes retenidos en Lérida.

Varias personas pasan junto al museo, que conserva el aspecto exterior de estilo gótico aragonés.
El Museo de Barbastro tendrá jornadas de puertas abiertas tras su inauguración
J. L. PANO

No será el estreno tantas veces soñado, pero el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, y el obispo de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, inaugurarán, por fin, el miércoles el nuevo Museo Diocesano barbastrense. A pesar de los tesoros que se expondrán en el espacio expositivo ubicado en el Palacio Episcopal tras su reforma integral con una inversión de más de diez millones, las grandes protagonistas serán precisamente las piezas ausentes, 25 de las 112 obras de arte sacro procedentes de las parroquias aragonesas que continúan retenidas en Lérida por las autoridades civiles y eclesiásticas.

El nuevo Museo Diocesano de Barbastro-Monzón alberga en torno a 290 piezas, 274 de las cuales han sido restauradas este año por el Gobierno de Aragón. El resto han sido cedidas en depósito por instituciones. Las obras expuestas abarcan desde tablas pictóricas, pintura mural, cuadros, tallas del siglo XIII, orfebrería, ajuares litúrgicos, retablos, cruces procesionales de los pueblos deshabitados, altares, pantocrátor, vestimentas, cerámicas, piezas arqueológicas? El patrimonio expuesto abarca desde el siglo XI al XIX.

En cuanto a los bienes en litigio, la dirección del museo ha elegido 25 que estarán representados por sus respectivas fotografías acompañadas de una leyenda en la que se indica de qué pieza se trata, a qué época pertenece, su procedencia y su situación actual.

La mayoría de esas 25 obras coinciden con la catalogación realizada por la DGA. Las piezas más importantes, a juicio del director del centro y responsable de patrimonio de la diócesis barbastrense, Enrique Calvera, son el frontal románico de Treserra, la arqueta de Buira, un bol de Benavente de Aragón (s. XIV) o la talla de la Virgen de Zaidín, entre otras.

Pero dentro de la colección del Museo Diocesano también hay auténticas joyas que los visitantes sí podrán contemplar. Los primeros lo harán durante las jornadas de puertas abiertas que se organizarán tras la inauguración. Calvera destaca el pantocrátor de Villamana (Fiscal), el altar de plata de la catedral de Barbastro, el conjunto de cruces parroquiales, las vírgenes del siglo XIV, y el retablo gótico de Abi, obra de Pedro García de Benabarre y procedente del monasterio de San Pedro de Tabernas.

La distribución de las piezas atiende en parte a un discurso cronológico, si bien se interrumpe en varios momentos para evitar la monotonía, con referencias a la procedencia de las piezas.

La cronología arranca con las manifestaciones más antiguas como las pinturas murales de la Alta Edad Media, y les siguen piezas de la Baja Edad Media, esculturas de los siglos XIV y XV, y tablas de la época del Renacimiento.

En esos intervalos en el discurso museográfico se presenta una iglesia rural (la de Vió, cuyo pantocrátor se muestra en la catedral) y los elementos relacionados con este tipo de templos; una iglesia colegiata (la de Fanlo) y su entorno geográfico; y un templo catedralicio, (el de Barbastro), junto al cual se encuentran el altar de plata, la orfebrería y los ornamentos sagrados que explican la función litúrgica. Para Calvera, este museo es "una muestra de la cultura pirenaica a través del arte religioso".

El centro se completa con un espacio dedicado a la arqueología, con las piezas que aparecieron en el entorno de la seo barbastrense, en las catas realizadas en el centro de la UNED, o en el barrio musulmán del Entremuro.

Otro aspecto importante son los audiovisuales. A la entrada varios vídeos explican el territorio geográfico de la diócesis con mapas y cursores de los pueblos de donde proceden las piezas.

El Museo Diocesano de Barbastro-Monzón trabajará para difundir todo este legado y fomentar el mayor número de visitas, en especial entre estudiantes de Primaria y Secundaria de la zona.

La plantilla la forman el director, una subdirectora y una técnico restauradora para guía y cuidado de las obras, además de una persona para el mantenimiento y la taquilla. Habrá guías que acompañarán a los visitantes, pero también se podrá recorrer por libre. "Creemos que hay expectativas y que será bastante visitado, sobre todo la primera temporada", afirma Calvera. Sin duda, será un complemento perfecto de la visita a la seo, que recibe a miles de personas cada año.

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