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Aragón

ARTE SACRO RETENIDO EN CATALUÑA

El manifiesto sobre las obras sacras continúa recabando apoyos

Los alcaldes de los municipios aragoneses afectados por el conflicto han aprovechado para reivindicar de nuevo los bienes.

El manifiesto sobre las obras sacras continúa recabando apoyos
El manifiesto sobre las obras sacras continúa recabando apoyos
A. CALVO

El manifiesto que HERALDO presentó el pasado 30 de mayo por la devolución de las 112 obras de arte de las parroquias del Aragón oriental ha conseguido remover una demanda histórica que se basa en contundentes fundamentos jurídicos. El texto ha contado con el apoyo expreso de más de 150 personalidades y con el de varios miles de aragoneses (más de 6.000 personas firmaron su adhesión a través de internet).

Además, han sido muchos los sectores de la sociedad aragonesa que han respaldado la iniciativa, entre ellos el Consejo Económico y Social de Aragón. Los alcaldes de los municipios aragoneses afectados por este largo conflicto han aprovechado el manifiesto para reivindicar de nuevo las obras. Por otra parte, son varios los taxistas de Zaragoza, que lucen en sus automóviles pegatinas de la campaña emprendida por HERALDO.

El litigio, que hunde sus raíces en la pertenencia de las parroquias del Aragón oriental a la diócesis de Lérida hasta 1995, se mantiene estancado a pesar de los pronunciamientos de la Santa Sede que reconocen que los bienes han de ser devueltos a lo que ahora es diócesis de Barbastro-Monzón.

El rotundo argumento jurídico es que esas obras son propiedad de las parroquias aragonesas y en Lérida se encuentran a título de depósito. Algo que el propio obispo de Lérida, Ramón Malla, reconoció en 1998.

El 8 de septiembre de 2005, la Congregación para los Obispos decretó que el Obispado de Lérida debía devolver los bienes en el plazo de 30 días, un pronunciamiento que no hacía sino perfeccionar un decreto del entonces nuncio pontificio, Lajos Kada, que databa de 1998. El conflicto entre Lérida y el Vaticano quedó ultimado con la sentencia inapelable del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica del 28 de abril de 2007.

A pesar de todo ello, y a pesar de las opiniones favorables a la postura de Barbastro-Monzón de numerosos expertos independientes que han terciado en todo este tiempo, las obras objeto del litigio continúan en Lérida. Una docena de ellas están consideradas como piezas clave de la exposición permanente del museo diocesano de la ciudad catalana. Esta situación demuestra no solo una negación persistente hacia el derecho de las parroquias sino una resistencia cerrada al cumplimiento de las decisiones emanadas por las diversas instancias eclesiásticas que han intervenido.

El Obispado de Barbastro-Monzón ha recordado en un reciente comunicado que "las iglesias particulares deben plena obediencia".

Entre otras cosas, el manifiesto exige, desde la apelación al Derecho como parte de una tradición identitaria de Aragón, que cesen las maniobras de dilación y que se devuelvan los bienes de forma inmediata a sus legítimos propietarios. Esa medida, y no otra, será la "única forma de reparar tan flagrante injusticia", concluye el texto.

En el Museo de Lérida. Una docena de las obras del Museo Diocesano de Lérida (en la foto) están consideradas como claves de la muestra permanente. Está previsto que Barbastro inaugure el próximo otoño su propio Museo Diocesano, que está llamado a ser el lugar que acoja las obras en el futuro.

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