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Aragón
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DEFENSA

El Eurocaza y el Tigre ya volaron

Por el número de unidades y militares desplegados en su término municipal, Zaragoza es, después de Madrid, la segunda guarnición militar más importante de España. Sin embargo, las enormes servidumbres de la Comunidad con Defensa no han sido argumento suficiente para atar inversiones importantes vinculadas con la industria militar. Primero, se dejó escapar la oportunidad de construir el Eurocaza y, más tarde, se perdió el proyecto para fabricar el helicóptero de combate Tigre, que el entonces ministro José Bono se llevó a su tierra: Albacete.

La base espía de la OTAN se había convertido ahora en la gran esperanza para la capital aragonesa que, pese a algunas voces contrarias, veía en el proyecto una gran bolsa de empleo. No en vano, se prometían más de 3.000 puestos de trabajo: 2.000 personas dependientes directamente de la OTAN y 1.100 empleos indirectos. Entre estos últimos, figuraban mecánicos, contratas externas de servicios, administración, etc.

El Ministerio de Defensa que, desde el primer momento vendió como "una gran oportunidad" la opción de albergar la base espía, ni siquiera ha informado ahora claramente sobre la designación de Sigonella, en detrimento de Zaragoza. De hecho, ahora, al confirmarse la elección de la base italiana, Defensa ha llegado a minusvalorar el proyecto y dejar entrever que ha perdido peso.

Durante los últimos años, se han escenificado periódicamente acercamientos entre la administración central y la autonómica, con el fin de anunciar algo parecido a un convenio de compensación por las servidumbres militares de Aragón. Se han 'vendido' futuras inversiones en tecnología, industria aeronáutica y militar, pero ninguna de las promesas ha llegado a materializarse. Lo más parecido ha sido la ampliación de las instalaciones ecuestres de Torre Abejar, el que se conoce como Depósito de Sementales de Garrapinillos (Zaragoza), donde se proyecta la Escuela Nacional Ecuestre.

Sin embargo, sigue bloqueado uno de los convenios más anhelados por el Ayuntamiento de Zaragoza, que aspira a la cesión de 300 hectáreas de suelo militar. Concretamente, en el sur del campo de maniobras de San Gregorio y la zona del cuartel de los Leones, en torno a la autovía de Huesca. La operación permitiría continuar la expansión de la capital aragonesa por el norte (como en su día pasó con Valdespartera, por el sur, donde se han construido más de 9.600 viviendas), pero hace meses que se encuentra en punto muerto.

Además, lo último que se ha sabido es que el Ejército de Tierra no está dispuesto a perder semejante porción de terreno, por lo que las negociaciones, cuando se retomen, incluirán un recorte sustancial de metros. De hecho, puedo que las hectáreas no pasen de 100.

Defensa tampoco ha cumplido lo pactado con la capital turolense, tras la compra de los suelos del campo de tiro de Caudé por parte del Ayuntamiento. Se prometió revertir los 400.000 euros pagados en la ciudad, pero solo han llegado 200.000.

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