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TRIBUNALES

Condenados cuatro policías italianos por el arresto ilegal de dos zaragozanos

Las detenciones se produjeron en Génova en 2001, durante la protesta mundial contra la cumbre del G-8, y los funcionarios cometieron abuso de poder, falsedades y calumnias

Han pasado nueve años desde que fueran detenidos en Génova.
Condenados cuatro policías italianos por el arresto ilegal de dos zaragozanos
JOSÉ MIGUEL MARCO

Hace nueve años, en julio de 2001, miles de personas acudieron a Génova (Italia) desde todos los puntos del planeta para manifestarse contra el capitalismo global. Se reunía la cumbre del G-8 (formado por Alemania, Canadá, EE. UU., Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia) para debatir sobre la economía mundial. El movimiento de resistencia antiglobalización no dejaba de crecer. Había demostrado su fuerza en la anterior cumbre de Seattle (EE. UU.), en 1999, y había que ponerle freno. De eso se encargó el Gobierno y la Policía italiana.

Las protestas ante las cumbres mundiales no eran nuevas, pero sí fue la primera vez en la que se utilizó la brutalidad y la represión en dimensiones tales que terminó con un joven de 22 años muerto de un disparo en la cabeza efectuado por un agente, 300 heridos y 93 detenidos, todos los cuales fueron apaleados en los centros de detención. Veintiocho tuvieron que ser hospitalizados con fracturas de todo tipo (craneales, piernas, brazos, costillas), hemorragias internas y heridas abiertas. Trece de los 93 arrestados eran de Zaragoza. Once fueron apresados en la escuela Díaz Pertini, un inmueble que se adecuó para que se alojaran los miembros del Foro Social de Génova y en el que la Policía entró de madrugada con material antidisturbios.Acusaciones falsas

Los otros dos, Alberto Lorente, ‘Loren’, y Adolfo Sesma, ‘Fito’, fueron arrestados en la plaza Manin. Según los agentes, el primero les atacó con una barra de hierro y, el segundo, tiró un cóctel molotov. Ambas acusaciones se demostraría luego que eran falsas (se aportaron vídeos que lo atestiguaban), pero, en ese momento, les llevo a estar durante más de cuatro horas tirados en el suelo de un vehículo policial con las manos esposadas con bridas y luego conducidos al llamado centro de detención de Bolzaneto, un antiguo cuartel habilitado ex profeso para la cumbre.

Como recuerda Chabier Nogueras (otro de los arrestados) en la publicación digital Diagonal Aragón, “fue en Bolzaneto donde la Policía cortó parte del pelo a Fito para conservarlo como trofeo, una costumbre que se simultaneaba con vejaciones, privación de agua, comida, abrigo y sueño o palizas constantes en las que también intervenía el médico de guardia, que llegó a romperle a Loren dos costillas de un puñetazo”.

“Se suponía que era un centro de detención donde tenían que seguir los procesos normales en un arresto, como tomar las huellas, hacerte fotografías o que te viera el médico. Pero cada una de esos momentos era una paliza. Cuando te movían por el centro, los policías hacían pasillo y decían: barra libre”, recuerda Adolfo Sesma. Eso suponía nuevos golpes sobre heridas recientes.

De allí fueron conducidos a la prisión de San Michelle, donde fueron recibidos con otra paliza. Tres días después, los liberaron con cargos y orden de expulsión.

Al cabo de los años, toda aquella violencia se ha traducido en condenas para un centenar de policías. El pasado mes de mayo, el Tribunal de Apelaciones italiano impuso 85 años de prisión a 21 oficiales y cuatro agentes por falsificación y lesiones graves. No obstante, ninguno de ellos ha entrado o entrará en prisión porque han sido indultados (o lo serán) por el gobierno de Berlusconi. Es más, varios han sido ascendidos en el intervalo de tiempo transcurrido entre los incidentes y los juicios.

Lo mismo ocurrirá con los funcionarios Antonio Cecere, Luciano Beretti, Marco Neri y Simone Volpini, los cuatro condenados por la corte de apelación por falsedad en acto público, calumnia y abuso de poder en la detención de Alberto Lorente y Adolfo Sesma.

Sí que están pagando cárcel una decena de activistas (de los 23 que fueron juzgados), que recibieron condenas durísimas, de entre seis y quince años de cárcel.

“Fuimos a manifestarnos contra el capitalismo global que ahora nos está atacando bajo eso que llaman crisis. Y precisamente era de lo que hablábamos entonces. De cómo se estaba gestando este sistema injusto”, expresa Loren. “Y ahora tenemos a los pirómanos de bomberos”, añade Fito.

Génova marcó un punto de inflexión en el movimiento antiglobalización y la represión tuvo su efecto intimidatorio. “Después de aquello hay quien dice que se ha diluido, pero hay quienes pensamos que no y lo apostamos por el lema piensa global y actúa local”, apunta Loren. “La resistencia sigue vigente. Entonces era un aviso, pero ahora es una realidad y sigue mereciendo la pena por lo que luchamos”, subraya.

josé miguel marco

Han pasado nueve años desde que Alberto Lorente, ‘Loren’, (izquierda), y Adolfo Sesma, ‘Fito’, (derecha), fueran detenidos en Génova con falsas acusaciones. Ahora, “piensa global y actúa local” es su lema. Loren está en el colectivo Pedalea y Fito, además de ocuparse de sus hijos, en la foto, está en grupos de consumo ecológico.

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