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INFRAESTRUCTURAS PENDIENTES

Cataluña pide trasvases mientras persisten en Aragón los problemas con el agua

La DGA ha contabilizado 55 municipios en Zaragoza y Teruel que han solicitado abastecimientos extraordinarios en 2009. Las cuatro localidades catalanas a las que se les transferirá caudales del Ebro prevén crecer en población un 34 % hasta 2030. En Santa Coloma de Queralt, uno de los núcleos, está prohibido beber del grifo.Las cuatro localidades catalanas a las que se les transferirá caudales del Ebro prevén crecer en población un 34 % hasta 2030En Santa Coloma de Queralt, uno de los núcleos, está prohibido beber del grifo

No lograron que el agua les llegará del Ebro con el Plan Hidrológico Nacional del PP, pero ahora -si finalmente el Ministerio de Medio Ambiente lo autoriza- beberán agua del Ebro y también con un trasvase (eso sí, menor). Pero mientras Cataluña pide trasvases, más de medio centenar de municipios aragoneses han sufrido a lo largo de este año algún problema por falta de agua.

 

En concreto, según datos recabados por el Instituto Aragonés del Agua, 55 localidades han solicitado durante este año abastecimiento de agua extraordinario. Las causas son varias. Bien porque no disponen de recursos suficientes para suministrar a toda su población o bien porque han sufrido alguna avería en su infraestructura. Los municipios afectados solicitan agua y normalmente los Bomberos les suministran con camiones cisterna. La provincia de Zaragoza ha registrado 37 poblaciones con problemas. Destacan localidades grandes como Borja, La Almunia, La Puebla de Alfindén, Tarazona o Tauste y otras más pequeñas como Acered, Biota, Villalba de Perejil y Luesma.

 

En la provincia de Teruel, hay 18 localidades (Almohaja, Arens de Lledo, Blesa o Caudé, entre otras). En Huesca, sin embargo, no se ha producido ningún incidente, según la Diputación.

Mientras, la Agencia Catalana del Agua (ACA) ha solicitado una transferencia de 0,62 hectómetros cúbicos anuales hasta 2030 para cuatro municipios catalanes, de los que tres ya estaban incluidos en el PHN derogado por el PSOE, según confirmaron sus alcaldes. Los municipios tarraconenses que piden agua son Les Piles, Forés y Santa Coloma de Queralt. La localidad barcelonesa de Montmaneu, por contra, según explicó su alcalde, Enric Admetller, no estaba en el paquete. De hecho, aunque su solicitud de hectómetros cúbicos está incluida en el proyecto de abastecimiento de la Agencia Catalana del Agua, la construcción de su conducción no. Todos serán suministrados desde el Canal de Segarra-Garrigues que capta agua del río Segre a través del embalse de Rialb. Este plan de abastecimiento, que se reelaboró tras conocerse en 2006 que no había financiación de la UE, permitirá llevar agua de boca a 43 localidades catalanas, de las que 10 tienen término municipal compartido.

 

Es decir, esta decena de pueblos están situados en la Cuenca del Ebro y en las cuencas internas catalanas a la vez. Sin embargo, la ACA considera -apelando a la tesis de que el casco urbano está dentro de la Cuenca- que la presencia de seis municipios en las zonas hidrográficas gestionadas por Cataluña "es poco significativa o inexistente", pese a que algunos municipios tienen el 20% de su término dentro. Por tanto, no se considera que haya trasvase de agua. Sin embargo, existen dudas sobre las granjas o instalaciones que se encuentran en estos municipios pero en territorio de cuencas catalanas.

 

Entre todas las localidades con cuenca compartida reclaman 1,27 hectómetros cúbicos anuales hasta 2030. Si se tuvieran en cuenta de forma global los diez pueblos y no se hubieran disgregado cuatro, la petición hubiera tenido que ser autorizada por el Consejo de Ministros y no directamente por el Ministerio de Medio Ambiente (como ahora). Además, los cuatro municipios a los que se les transferirá agua del Ebro no estaban incluidos en el proyecto de abastecimiento inicial, declarado de interés general por el Gobierno central.

 

Por tanto, la ACA considera que solo se considera trasvase para agua de boca la transferencia a Forés, Santa Coloma de Queralt, Les Piles y Montmaneu, puesto que tienen la mayor parte de su casco urbano fuera de la delimitación del Ebro. Pero ¿por qué reclaman agua estos cuatro municipios? La escasez en periodos de sequía y la mala calidad obligan a pedir camiones cisterna para abastecerse de forma puntual. Algunos ni siquiera pueden beber agua del grifo.

El agua llega de pozos

Todos tienen en común que su fuente de abastecimiento son pozos subterráneos y que confían en que este plan les permita resolver sus dificultades de consumo. No se plantean otra alternativa. No obstante, el crecimiento poblacional y, por tanto, el desarrollo urbanístico proyectado en 20 años también está detrás de la solicitud. Según el proyecto, la población global de los cuatro aumentará un 34% en este periodo.

 

Forés es el más pequeño de los municipios y su casco urbano está dividido hidrográficamente hablando. Con 80 contadores de agua y apenas 17 vecinos en invierno, se abastece de dos pozos naturales. El que surte directamente a la población está situado a dos kilómetros de las viviendas. Pero en épocas de sequía no es suficiente. "Sobre todo en julio y agosto, cuando aumenta la población, tenemos que solicitar que nos traigan cubas de agua", explica el alcalde de Forés, José María Loriach, que asegura que entre 2010 y 2011 beberán agua de Rialb y defiende que están situados en la Cuenca. Es el único municipio que no tiene perspectivas de crecer.

 

En Les Piles, una pequeña montaña marca la frontera entre la Cuenca del Ebro (el río Segre) y las cuencas internas catalanas (el río Gayá). Los más de 200 vecinos beben agua procedente de pozos naturales, que acumulan grandes cantidades de nitratos. No obstante, el alcalde de la localidad, Ramón Segura, afirma que es potable. Además de la pésima calidad, en verano, en periodos de sequía, han tenido que solicitar puntualmente camiones cisterna para proporcionar agua a la población, que crece año a año y que se triplica en época estival. En 20 años se han duplicado los residentes. Y para satisfacer estos crecimientos, el agua es fundamental.

Nuevos depósitos

Les Piles se prepara ya para la llegada de nuevas tuberías con la construcción de depósitos (el agua de los pozos se utilizará para granjas e industrias). Situados junto a la casa de colonias (con piscina) y próximos a la piscina municipal, tendrán capacidad para 220.000 litros, que sumados a los 100.000 de los viejos, triplicarán las reservas del municipio. "Nos permitirán pasar el verano sin problemas", aseguró Segura.

 

Santa Coloma de Queralt es el municipio más grande, con más de 4.000 habitantes. Ninguno de ellos puede beber agua del grifo, solo para lavarse o ducharse. En abril de 2008, el alcalde, Ramón Borràs i Ramon, remitió una carta a todos sus vecinos para advertirles de que el agua poseía elevados niveles de sulfatos, de fluoruros y de arsénico. Para solucionarlo, el edil anunciaba la construcción de una planta de nanofiltración y ya avisaba del trasvase de agua desde el embalse de Rialb. Según sus cálculos, el agua potable llegará en 2012.

 

"Es un tema sanitario. Si mi agua fuera buena no iríamos a buscar esta. El agua es para agua de boca, no para riegos", defiende Ramón Borràs, que aclara, además, que este proyecto aumentará el precio. De los 35 céntimos por metro cúbico se pasará a 1,5 euros. "Ahorraremos el coste de comprar agua embotellada", recalca.

 

Pero si para un municipio es prioritaria el agua, según apunta su alcalde, es para Montmaneu. Enric Admetller hace una proyección a 2030 (año hasta el que se concede el abastecimiento) y estima que para entonces, el municipio tendrá 1.300 habitantes frente a los 200 actuales y la calidad y cantidad actual no son adecuadas.

 

"Montmaneu tiene un planteamiento urbanístico de crecimiento importante por su situación estratégica y el agua es importante en el horizonte de 20 años", justifica Admetller. El municipio barcelonés está situado en un sitio estratégico, en la zona de la Panadella. "Es prioritaria el agua de boca para una población en la que hay viviendas, piscina, área de servicio...", argumenta el edil catalán, que reconoce la conflictividad del asunto. Pero advierte: "La orografía de los terrenos no se puede variar. Si hay una parte de una vertiente y otra de otra, es inamovible. Cuando llueve el agua va a una y no a otra".

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