Despliega el menú
Aragón
Suscríbete

EN PRIMERA PERSONA

"Si cae de otra forma, no lo contamos"

Los heridos en el siniestro del autobús se recuperaban ayer en los distintos hospitales de la ciudad. Sus familias, angustiadas, reconocían que, pese a todo, han tenido suerte.

José Antonio Gómez, herido en el accidente de GM, ayer por la tarde en la habitación del Royo Villanova donde estaba ingresado.
"Si cae de otra forma, no lo contamos"
ARáNZAZU NAVARRO

Todavía con el susto en el cuerpo, los familiares y amigos de los trabajadores de GM que ayer sufrieron un accidente cuando volvían a sus casas en el autobús de empresa se agrupaban a las puertas de la sala de observación de los distintos hospitales de la ciudad donde esperaban que les dieran un diagnóstico. Entre lamentaciones, sí, pero sobre todo con la emoción porque habían podido salvar sus vidas. La palabra "milagro" estaba en boca de todas las familias y de quienes lo sufrieron en primera persona.

"He notado un fuerte golpe en la cabeza"

JOSÉ ANTONIO GÓMEZ. Como muchos de sus compañeros que salían del turno de noche, José Antonio Gómez iba dormido a primera hora de la mañana, cuando ocurrió el accidente. Este zaragozano de 51 años lleva 28 trabajando en la cadena de Opel. "Ha sido todo en un momento. La gente se ha puesto a gritar y he notado un fuerte golpe en la cabeza", explicaba José Antonio, conmocionado por lo ocurrido. "Iba sentado atrás y no he podido ver nada. Dicen que al autobús se le ha cruzado un coche, pero solo sé que me he dado contra el asiento delantero -añadía-. Después del accidente, he llamado a mi hermana para tranquilizarle. Ella se había enterado de lo ocurrido en las noticias". José Antonio permanece en el Royo Villanova. Tiene una brecha en la cabeza y se ha roto el pie derecho, que tendrán que operarle. Tanto él como sus familiares lamentaban lo ocurrido al mismo tiempo que se sentían afortunados: "Si el autobús cae de otra forma, no lo contamos".

"Le llamaba, pero no cogía el teléfono

hermano de josé luis melús. Como el resto de familias, la de José Luis Melús pasó muchos nervios hasta que logró saber lo que había ocurrido. "Al enterarme del accidente, le he llamado enseguida, pero no cogía el teléfono", explicaba su hermano en la sala de espera del Servet. A mediodía, aún no había podido ver al herido, ya que presentaba lesiones graves. "Nos han dicho que tiene fracturas en un brazo y en una pierna. También lleva una brecha importante en la frente", relataba. La esposa de la víctima no podía ocultar su preocupación: "Sé que se sienta siempre detrás del chófer, y cuando he oído que habían caído desde diez metros, me he temido lo peor".

"Es de esas veces que vuelves a nacer"

FAMILIARES DE JESÚS PRADAS. La mujer y las hijas de Jesús Pradas, de 56 años, temieron que algo había pasado cuando se despertaron y vieron que no había llegado a casa después del turno de noche. "A veces, los viernes, almuerzan y viene un poco más tarde, pero siempre me avisa", explicaba su mujer. Fue entonces, cuando se enteraron de que había habido un accidente. "Fue horrible", recordaba ayer una de las hijas en el Royo Villanova mientras le hacían más pruebas a Jesús que, milagrosamente, salió bien parado del golpe y, de momento, llevaba solo unos puntos en la barbilla. "Ha sido una suerte loca, porque es de esas veces que vuelves a nacer", coincidían. Jesús, según relata su familia, nunca suele dormirse en el trayecto de vuelta. Por eso, se dio cuenta de que algo pasaba y tuvo tiempo de agarrarse en el asiento. Mientras, su familia llamaba a la Policía y al 112 y, tras unos momentos de confusión, les dijeron que estaba en la lista de heridos leves.

"Ha salido despedido por el parabrisas"

familia de ángel martínez aína. "Ha debido de ser el único que ha salido despedido por el parabrisas", explicaba ayer la mujer de Ángel Martínez Aína, cuando aguardaba en el Clínico a que le dieran noticias del herido. Le acompañaban también sus hijos, algo más tranquilos al saber que su padre solo había tenido que ser asistido por cortes y contusiones. "Coincidimos todas las mañanas. Cuando él llega a casa, yo me marcho a trabajar. Pero esta mañana yo me iba y el aún no había vuelto", recordaba su hija. "Al escuchar por la radio que un autobús de GM había sufrido un accidente, nos hemos puesto muy nerviosos", decía su madre. Ángel lleva en el turno de noche desde que se puso en marcha. Cuando ya le habían dado la prejubilación, le hicieron volver. "Y ahora esto", lamentaba la familia.

"Muchos iban dormidos"

MUJER DE LUIS, otro de los heridos. "Muchos iban dormidos, como siempre. Mi marido estaba sentado en el lado derecho, el del conductor, y vio cómo un coche se les echaba encima. Solo me ha dicho que el autobús, entonces, ha seguido recto, y que menos mal que no ha frenado". La que hablaba así, aún con miedo en el cuerpo, era la mujer de Luis, herido en el siniestro. Ella, su hijo y otros familiares esperaban los resultados de las pruebas que le estaban haciendo a su marido en el Hospital Royo Villanova. "Lleva un golpe fuerte en la columna, pero por lo menos parece que va a salir adelante. Forma parte de los heridos leves", comentaba. Durante la mañana de ayer, las explicaciones del accidente aún eran confusas. Ella pensaba que no había huellas de frenada en el asfalto, pero sus familiares le comentaban que habían oído en las noticias que así era. En su caso, y como el hermano de su marido es bombero, los compañeros del Cuerpo que acudieron a socorrer a los heridos pronto comunicaron a la familia de Luis de que, dentro de lo malo, estaba bien.

"Ha podido ayudar a un compañero"

FAmilia de antonio castillo. Nieves Pérez, madre de Antonio Castillo, de 59 años y 32 en Opel, lloraba tras hablar con su hijo, después de los nervios pasados y ver que estaba bien. "Le han cosido el paladar y lleva un golpe en la nariz, pero no es grave. Se emociona al contar que ha tenido que ayudar a un compañero que tenía una pierna atrapada y una brecha en la cabeza", contaba la mujer. "Pero ha tenido muchísima suerte", añadía. Junto a ella, Fernando, su otro hijo, también operario de Opel, y la mujer de Antonio, esperaban que le dieran pronto el alta y volver a casa con sus hijos.

Etiquetas