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Aragón

TERCERA EDAD

Algunas comarcas tienen cuatro veces más plazas de residencia que otras

Algunas comarcas aragonesas cuadriplican a otras en número de plazas de residencia por cada 100 mayores de 65 años que habitan en el territorio. La Ribera Alta del Ebro concentra 662 puestos para una población de 5.155 potenciales usuarios , por lo que para cada 100 habría 12,8. Sin embargo, esta tasa de cobertura no llega a 3 en las comarcas de Bajo Aragón-Caspe, Bajo Cinca o Matarraña. En el Maestrazgo, todavía no hay ningún centro de estas características.

Es solo un ejemplo que pone de manifiesto la diferencia entre los servicios sociales que se prestan en cada comarca. La Ley de la Dependencia se ha comenzado a aplicar y todavía hay muchas comarcas que carecen de centros de día. Si alguien necesitara una plaza tendrían que dársela en otra zona, a pesar de que los profesionales defienden las ventajas de mantener el usuario en su entorno. En todas hay servicios de teleasistencia o ayuda a domicilio, pero no siempre son suficientes para atender a los grandes dependientes.

Aragón supera ya las 16.000 plazas de residencia, de las que solo una cuarta parte, algo más de 4.000, son públicas o sufragadas por el Gobierno de Aragón en centros privados, especialmente gestionados por organizaciones sin ánimo de lucro aunque también hay alguna acordada con entidades mercantiles. Ahora, se está trabajando para ampliar los conciertos con las empresas.

Las menos dotadas

En solo un año, el número de plazas de residencia ha aumentado en más de 1.000 no solo por la apertura de más centros privados, sino porque se han puesto en funcionamiento varias públicas que en algunos lugares han constituido el primer centro de su zona. Es el caso de la residencia de Valderrobres, en la comarca del Matarraña, de 60 plazas. Sin embargo, para los 2.635 vecinos de más de 65 que tiene, según los datos del último padrón, solo dispone de 2,27 plazas por cada 100, lo que la sigue situando entre los últimos puestos de la lista. Esa posición también la compartía con la comarca del Aranda, donde con la apertura de la residencia de Illueca, de 88 plazas, han logrado una tasa de 4,85.

Ahora, el Maestrazgo, que no dispone de ningún centro, se ha quedado a la cola, aunque está en construcción la residencia de Cantavieja, de 50 plazas. Según explica su alcalde, está al 60% de ejecución, pero todavía falta un año para su apertura. Su objetivo es poder atender en primer lugar a los asistidos. En esta zona, viven 1.133 mayores de 65 años según los datos del último padrón que publica el Instituto Aragonés de Estadística, lo que supone el 30% de su población total: 3.735.

En Campo de Belchite, con la apertura de una residencia en la capital de comarca se ha pasado de 52 plazas, que ya había en el centro municipal de Letux, a 156, por lo que la tasa ha aumentado de 2,6 a 8,3. En el Bajo Cinca, a medio plazo, hay un proyecto de construcción de una residencia en la que el 50% de las plazas estarían destinadas para grandes dependientes. También se piensa construir una residencia en Fonz y otra para enfermos de alzhéimer en San Martín del Río.

En el conjunto de Aragón, si antes había 5,3 plazas por cada 100 mayores de 65 años, ahora este índice se sitúa en el 6,1, por encima de la media española. Las comarcas que disponen de más servicios de estas características son Ribera Alta del Ebro (12,8) o Comunidad de Teruel (11,7). En el primer caso es determinante su proximidad a la capital aragonesa, por lo que existen muchas residencias mercantiles. Por encima de la media se sitúa Campo de Borja (9,27), Tarazona y el Moncayo (8,39), Bajo Martín (8,27) o Cariñena (8,05), entre otras.

La consejera de Servicios Sociales y Familia del Gobierno de Aragón, Ana Fernández, indicó recientemente que el departamento está actualizando toda la información de los recursos existentes en cada una de las comarcas para planificar las necesidades y mejorar los servicios en los territorios en los que exista una oferta menor. En los últimos meses, ha aumentado el número de plazas concertadas en localidades como La Almunia de Doña Godina, Ejea, Híjar, Sarrión, Figueruelas o Vencillón.

Sin centro de día

Sin embargo, existen muchas comarcas en las que no hay centros de día, aunque hay proyectos para su construcción. Por ejemplo, en Andorra y Ariño piensan completar las residencias con este servicio, igual que en Monzón. En Gea de Albarracín también se construirá uno. En la comarca de Monegros hay tres espacios pero están todos cerrados. El de Peñalba incumple la normativa (habitaciones pequeñas, ascensor estrecho...) y por el momento no está prevista su remodelación para la reapertura. En Alcubierre hay un segundo centro, de entre 15 y 18 plazas, pendiente de diversas autorizaciones, y mientras tanto se emplea como salón social. El tercero, en Lalueza, para una decena de personas, se ha cerrado por falta de demanda.

La Ley de la Dependencia no solo está dirigida a los mayores sino también a los discapacitados, para quienes también aumentan los recursos pero muchas comarcas carecen de ellos.

Con respecto a los programas específicos, existen muchas comarcas con iniciativas destinadas a la prevención de la dependencia como los talleres de memoria de Campo de Borja o el apoyo al cuidador. Algunas cuentan con psicólogo, educador social, fisioterapeuta y diversos especialistas mientras que otras apenas tienen algún trabajador social en plantilla. En realidad, cada entidad supramunicipal desarrolla los servicios que estima convenientes.

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