Aragón
Suscríbete

Tercer Milenio

En colaboración con ITA

La vida de las piedras

Pregunta para el camino ante un paisaje: ¿caprichos de la erosión?

A menudo la geología nos plantea un desafío amable para ampliar los límites de nuestro conocimiento y capacidad de maravillarnos. 

En un rincón del Geoparque Sobrarbe-Pirineos, la belleza de la geometría geológica.
En un rincón del Geoparque Sobrarbe-Pirineos, la belleza de la geometría geológica.
Ánchel Belmonte Ribas

Hay frases comodín que nos salvan del silencio. La de decir que un paisaje es fruto del capricho de la erosión es una de ellas. Casi cualquier paseo por la naturaleza, si abrimos bien los ojos, es una continua puesta a prueba. Un desafío amable para ampliar los límites de nuestro conocimiento y capacidad de maravillarnos. Y a menudo la geología nos plantea esos retos.

Cuántas veces un paisaje se compone de geometrías sorprendentes, de formas imposibles que no acertamos a explicar. Y cuántos folletos turísticos, a falta de otros argumentos, se los despachan calificándolos de caprichos de la erosión. ¿De verdad lo son? ¿La erosión puede actuar a capricho?

Nos falta geología, nos faltan referencias. La superficie terrestre está formada por materiales rocosos muy diversos, pero conocidos. Cada roca tiene una composición y unas condiciones de formación determinadas. De todo ello se derivan ciertas propiedades. Procesos geológicos internos pueden deformarlas y fracturarlas durante el, a menudo, largo traslado desde las profundidades terrestres hasta la superficie. Y ya sobre ella, el clima y la gravedad entablarán una relación –no siempre respetuosa- con la roca que aflora. El agua en cualquiera de sus estados (casi siempre) y el viento (casi nunca) serán los operarios dispuestos a rematar la faena escultora.

Lo normal es que las condiciones de formación de una roca sean muy distintas a las que se encuentra cuando aflora en superficie. La búsqueda de un nuevo equilibrio se suele pagar en forma de alteración tanto de su composición química como de su integridad física. Vamos, que el desgaste es habitualmente impepinable. Y ese desgaste, esa erosión, se va a producir de maneras predecibles. 

Algunas rocas se disgregarán, otras se disolverán. Si hay superficies de estratificación o fracturas, éstas guiarán preferentemente el camino del desgaste. Las rocas que han sido plegadas, tendrán de partida una geometría que dirigirá las grandes líneas del relieve resultante. Que la pendiente sea empinada o suave, que alternen escarpes y plataformas, todo tiene un porqué.

La variedad es infinita. Ni la geología es ingeniería ni en el 'laboratorio' de la superficie terrestre todas las condiciones están controladas. El margen para la diversidad, para la fantasía incluso, es generoso. Pero el reconocimiento de patrones, de características y procesos, a menudo dará una explicación satisfactoria al aspecto del relieve, por enigmático que este sea. 

Agujas inestables, arcos en la roca, relieves con forma de animal o persona, ríos que desaparecen y reaparecen en lugares improbables, montañas vecinas muy parecidas entre sí..., muchas veces interpretadas desde el fascinante e infinito mundo de las leyendas, tantas de ellas con una raíz geológica. Añadir a esos relatos la aportación de la ciencia es una manera de enriquecer nuestra percepción, de disfrutar por triplicado: estética, mito, ciencia. ¿Alguien da más?

Un capricho de la erosión sería tener un circo glaciar en Monegros o una rasa mareal en Ordesa. Cosa que, créanme, ya les digo que no va a suceder. Casi siempre encontraremos en un mínimo conocimiento geológico una interpretación intelectualmente satisfactoria a las mil maravillas con las que la naturaleza nos obsequia. Ojo, no siempre será fácil, aquí no se regala nada. Y en ocasiones, buscar refugio en el burladero del azar quizás sea la única respuesta, pero eso ya es otra historia…

Ánchel Belmonte Ribas Geoparque Mundial de la Unesco Sobrarbe-Pirineos

-Ir al suplemento Tercer Milenio

Apúntate y recibe cada semana en tu correo la newsletter de ciencia

Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión