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La "misión 29" y el redescubrimiento del baile de espadas de Torres de Berrellén

Chuma Sahún y Carlos Martínez recuperan del olvido esta pieza del dance, cuya partitura se ha pasado a música. Su idea, poder editar un audiolibro para dar a conocer "un valioso legado" del patrimonio del pueblo.

Partitura del baile de espadas de Torres de Berrellén, recopilada por el musicólogo Arcadio de Larrea.
Partitura del baile de espadas de Torres de Berrellén, recopilada por el musicólogo Arcadio de Larrea.
Heraldo.es

Esta historia arranca con la "misión 29", que ni va de espías ni de operaciones bélicas ni de viajes espaciales. Todo lo contrario: da nombre al encargo hecho en 1947 al musicólogo y folclorista Arcadio de Larrea por el entonces Instituto Español de Musicología, en Madrid, para viajar por distintos lugares de España para recoger sus tradiciones musicales y que le llevó hasta la localidad zaragozana de Torres de Berrellén.

Magnetófono bajo el brazo, Larrea -que también paró para sus investigaciones en Belchite- estuvo tres días entre torreros. Tal y como señala Chuma Sahún, vecino del municipio, allí se entrevistó con José Latorre Ascaso -un labrador que entonces frisaba los 76 años- y con la joven Dolores Latorre. El primero le dio a conocer hasta 54 variaciones de jota aragonesa interpretadas con su bandurría y que el musicólogo transcribió a partitura ("aprendió las canciones de su maestro de bandurría en Torres", anotaría en su trabajo) y la segunda le cantó cuatro piezas (plasmadas también en partitura). "Dos de ellas conocidas porque se siguen interpretando a día de hoy y una de ellas desconocida para el gran público: el dance o baile de espadas que nadie a día de hoy ha escuchado. Es un pasacalles que en 1947 ya había desaparecido y que se tocaría con dulzaina ", indica Sahún, que tirando del hilo ha rescatado del olvido "un valioso legado".

Y es que el trabajo del folclorista permaneció archivado sin pena ni gloria durante más de 60 años hasta que Fernando Causapé (tío de Chuma) localizó unas referencias a dicho estudio a través de internet en 2008 e hizo algunas copias de todo el conjunto de las partituras. "Estaban en la Institución Milá y Fontanals, en Barcelona, hoy unidad estructural de investigación de musicología del CSIC, ya que el Instituto Español de Musicología fue incorporado a dicha institución catalana años atrás. Me cuentan que no fue nada fácil lograr las copias ya que todavía no estaban digitalizadas y se encontraban celosamente archivadas. La casualidad hizo que un funcionario conocía Torres de Berrellén, por ser amigo de la hija de un médico destinado en nuestro pueblo, lo que agilizó los trámites para conseguirlas", explica.

Según destaca Sahún, la teoría de su tío es que la desaparición de esta "mudanza" interpretada con espadas dejaría de bailarse a principios de siglo XX motivada por un momento de reclutamiento masivo de jóvenes para luchar en la Guerra del Rif. "Señalando incluso como en algunas familias del municipio vinculadas al dance, los más ancianos recordaban ya hace mucho tiempo que faltaba una pieza del dance por recopilar y que seguramente fuera el baile de espadas", detalla.

El paso dado por este vecino de Torres de Berrellén ha sido pasar la partitura original del baile de espadas ("ya accesible en la web https://musicatradicional.eu/") a música para saber cómo suena gracias a la ayuda de Carlos Martínez, musicólogo y director del Colegio Montes del Castellar de la localidad. "La idea sería musicalizar la pieza con instrumentos y mayores recursos. Y lo siguiente, si la gente y los danzantes de Torres quisieran, sería inventarse el pasacalles; tenemos la música, pero no la escenografía", dice.

Una melodía popular sencilla

¿Y cómo suena? "Es una melodía popular sencilla que en la época probablemente se tocaría acompañada de dulzaineros, era lo habitual en las fechas de las fiestas de los pueblos. Transcribí la partitura en un editor y la pasé a midi para que Chuma la pudiera escuchar", explica Martínez, quien expresa el deseo de ambos de (en el caso de encontrar vías de financiación) hacer un audiolibro para que la gente pudiera oír las partituras. "Mi labor sería editarlas para poder dárselas a los músicos y que estos las pudiesen grabar con una bandurria. Además de ayudar en un estudio de investigación musicológica. Tiene mucha importancia porque uno de los aspectos de la música tradicional de esta localidad es el paloteo", informa el musicólogo, quien no obstante habla de que se está en "una fase incipiente".

Para Chuma Sahún, el dance en Torres de Berrellén es un elemento que vertebra al municipio y recuerda que se sigue interpretando para las fiestas patronales. Asimismo, por su experiencia, sostiene que la memoria de las tradiciones es como un "fino hilo" del que se va tirando y no se sabe nunca dónde ni cuándo termina. "A raíz de escribir un artículo (en una revista local)  sobre el baile de espadas, una persona me dijo que su abuelo le contó que para interpretar esta pieza en las medias llevaban atados cascabeles", indica a modo de ejemplo.

Mientras, Carlos Martínez aporta un dato curioso: la nieta de Dolores Latorre, aquella joven que le cantó a Arcadio de Larrea la pieza conservada en su recuerdo desde su infancia, es la mamá de una alumna del colegio que dirige. "Es bonito. Le pregunté y ella no sabía nada. Me puede proporcionar más información de su abuela; me ha contado que le gustaba cantar, que lo hacía en la iglesia... Y podré recuperar fotografías en el caso de que hagamos el audiolibro", avanza ilusionado. Otro hilo del que tirar 75 años después del comienzo de esta curiosa historia.

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