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El caballero, un aterrador dragón y la princesa: la leyenda de San Jorge

Pocos datos concretos se tienen sobre San Jorge, pero su leyenda se referencia desde finales del siglo IV.

San Jorge, patrón de Aragón.

El paso del tiempo, las tradiciones o la literatura han impedido conocer en profundidad cómo fue realmente San Jorge. Existen pocos datos concretos sobre su vida y su obra, por lo que un halo de leyenda y misterio acompaña a este santo, patrón de Aragón, cuya onomástica se celebra cada 23 de abril.

San Jorge nació en Melitene, en la región de la turca Capadocia, en el siglo III -varias fuentes apuntan que fue en el año 280-. Los datos sobre su familia no son concretos:  mientras que unos señalan que procedía de una familia de ricos labradores, otros apoyan que su padre era un militar fiel al ejército romano. "Tras morir su padre, marchó con su madre a Palestina, donde decidió seguir los pasos de su progenitor y entrar al ejército", explica una publicación del Gobierno de Aragón. Su formación en Palestina le permitió alcanzar cargos de alta responsabilidad a pesar de su juventud. "Su valor le convirtió en uno de los hombres más cercanos al emperador Diocleciano, el mismo mandatario que dictó el edicto de persecución contra los cristianos en el año 303", se añade en el texto oficial.

"Su valor le convirtió en uno de los hombres más cercanos al emperador Diocleciano"

Lo que se conoce con exactitud es la fecha de su subida a los altares: fue canonizado por el papa Gelasio en el año 494. "Sus actos solo son conocidos por Dios", enunció el pontífice. No obstante, numerosos peregrinos veneraban ya el lugar donde había fallecido en la ciudad de Diospolis, tiempo antes de que Constantino se pusiera al frente del imperio romano. Sobre su martirio también se barajan varias teorías:  enterramiento en cal viva, quema, descuartizamiento o envenenamiento son algunas de las posibilidades. "Hasta tres veces llegan a matar al santo y hasta tres veces lo resucita Dios. Solo murió al ser decapitado, eso sí, tras convertir al cristianismo a ejércitos y ciudades enteras", se sostiene en el texto del departamento de Presidencia y Relaciones Institucionales.

La hazaña más conocida y repetida de San Jorge es la del dragón. Se cree que el escenario de esta leyenda fue la ciudad libia de Silca, donde se había apalancado un dragón. Este ser causaba gran molestia entre los habitantes que, incluso, tenían que hacer frente a él cuando querían conseguir agua. "El método que empleaban para esquivar al dragón era de los más expeditivo: cada día, uno de los moradores de Silca servía de alimento a la criatura –indica la citada publicación-. Un sorteo decidía quién era el desafortunado elegido. El drama se repetía días tras día hasta que la mala suerte recayó en la hija del rey". Este puede ser el origen de que la historia de San Jorge sea el germen de cuentos de princesas y hadas.

La princesa se fue a enfrentar al dragón, pero en ese momento cuentan que apareció el santo turco, montado en un corcel blanco. "La lucha dejó malherido al monstruo, pero antes de matarlo, el guerrero santo hizo que toda la ciudad se convirtiera al cristianismo. Solo después del bautismo colectivo, el héroe acabó con el dragón", añade la historia.

Al parecer, el origen de esta leyenda se sitúa en Oriente y llegó hasta Occidente de boca de los cruzados. Los primeros manuscritos de los que se tienen referencia que mencionan esta aventura datan de finales del siglo IV y principios del V. Sin embargo, fue en el siglo IX cuando se incluyó en el libro 'La leyenda dorada' o 'Leyenda Áurea', una de las obras más extendidas de la Edad Media que documentaba leyendas e historias de mártires y santos. "En ella se narra cómo el santo libera del terror a una ciudad atemorizada por un dragón", citan en la publicación aragonesa. A pesar de toda la documentación, la tradición oral de la época ha aportado diferentes matices a la historia. Muestra de ello es que la leyenda continúa con que de la sangre del dragón creció un rosal, del que San Jorge cortó la más bella flor para regalársela a la princesa.

En la batalla del Alcoraz

Las hazañas de San Jorge también llegaron a Aragón, y de nuevo lo hizo sobre un caballo blanco. La tradición cuenta que el rey Pedro I pidió ayuda a Dios para hacer frente a los musulmanes en Huesca. La cruenta guerra, librada en 1096, se saldó con la vida de Sancho Ramírez, antecesor de Pedro. "Cuenta la leyenda que en el peor momento de la contienda, relatada en 1307 en la 'Crónica de San Juan de la Peña', se apareció un caballero sobre una montura blanca", se narra en la publicación del Gobierno de Aragón.

"Se apareció un caballero sobre una montura blanca"

San Jorge no cabalgó solo, sino que se estima que iba acompañado de otro caballero cruzado alemán que aseguraba haber luchado en Antioquía. Ambos combatieron junto al ejército aragonés hasta que los musulmanes anunciaron su retirada, a pesar de que en un principio eran más en número. Este relato legendario acabó haciendo que San Jorge se convirtiera en el patrono de la caballería de guerra del rey de Aragón, en tiempos de Pedro IV.

Los templos más antiguos que rinden honores a San Jorge se encuentran en la provincia oscense, de hecho, existen documentos del siglo XI que se referencian iglesias en Monzón y en las cercanías de la ciudad de Huesca. También en numerosos lugares de Europa, como Alemania, Grecia, Malta, Rusia, Ucrania, Francia, Italia o Inglaterra, en total en una veintena de países. De ahí que sus leyendas y hazañas se cuenten en diversos idiomas.

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