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Los 40 muertos en carretera de 2021 se convierten en otro mínimo histórico en Aragón

La apertura del tramo Figueruelas-Gallur de la A-68 y la liberalización de la AP-2 hasta Barcelona han sido claves.

La N-232 sigue siendo una trampa mortal en el tramo de Teruel.
La N-232 sigue siendo una trampa mortal en el tramo de Teruel.
Guillermo Mestre

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha presentado este viernes su informe de siniestralidad de 2021, año en el que Aragón ha conseguido batir un nuevo récord a la baja. De hecho, durante el pasado ejercicio se contabilizaron 40 fallecidos en las carreteras interurbanas, cifra que no solo confirma la tendencia a la baja sino que constituye otro mínimo histórico en la Comunidad. Ni siquiera durante 2020, cuando la pandemia obligó a decretar el confinamiento domiciliario de la población, se logró un número tan reducido de víctima mortales (entonces fueron 45). 

Y aunque son muchos los factores que pueden contribuir a mejorar la siniestralidad vial, durante los últimos meses se han producido dos hechos determinantes. Por un lado, la inauguración del tramo Figueruelas-Gallur de la A-68, el pasado 24 de marzo. Por otro, la ansiada liberalización de la AP-2 entre Zaragoza y El Vendrell, el 1 de septiembre.

Para acabar definitivamente con la trampa mortal que durante décadas ha sido la carretera de Logroño (N-232) habrá que esperar todavía un poco más: En concreto, hasta el próximo otoño, cuando está previsto que se abra al tráfico el desdoblamiento del tramo Gallur-Mallén. Para entonces, el Ministerio de Fomento habrá invertido más de 115 millones en una carretera que vertebra varias de las comarcas más industrializadas de Zaragoza y por el que transitan a diario miles de vehículos pesados.

La construcción de futuros enlaces entre la AP-2 y las poblaciones ubicadas junto a ella reducirá también la siniestralidad de la más que peligrosa N-II. Pero lo cierto es que el fin del peaje ha ‘expulsado’ ya de su sinuoso y desgastado trazado a miles de camiones. Los números hablan por sí solos: desde que se levantó la barrera de la autopista, solo ha habido que lamentar un fallecido en Pina. Fue el pasado 23 de septiembre, cuando un choque frontal entre dos trailers se cobró la vida de uno de los conductores.

Pero no parecen estas actuaciones, sumamente importantes, las únicas causas del enorme éxito que constituye reducir la cifra de fallecidos de tráfico a 40. Cabe pensar que han tenido que influir otros factores, puesto que la caída ha sido progresiva. Según las estadísticas de la DGT, desde 2017 a 2021, el total de víctima se ha reducido un 31%.

Teruel, la única que repunta

Por provincias, Zaragoza registró 20 decesos en 2021, 5 menos que el año anterior, mientras que en Huesca se contabilizaron 11, 4 menos que en 2020 y hasta 13 menos con respecto a 2019. Teruel se ha convertido en la única provincia aragonesa donde en lugar de disminuir, los accidentes mortales experimentan un incremento sostenido. Porque el pasado ejercicio hubo que lamentar 9 fallecidos, cuando el año anterior fueron solo 5.

El subjefe de Tráfico de Zaragoza, José Joaquín Pérez Micolau, valoraba este viernes el descenso del número de fallecidos a nivel autonómico como "esperanzador", sin dejar de apelar a la responsabilidad individual para seguir mejorando. "En los años anteriores Aragón sufría en torno a 60 fallecidos por año, pero llevamos ya algún tiempo por debajo de estas cifras. Se trata de un dato esperanzador, fruto de un gran trabajo conjunto y previo. Y hay que seguir en esta línea", apostillaba.

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